CapÃtulo 198
No sé por qué, pero él siempre se habia mostrado hostil conmigo.
Tampoco sabia a quién creÃa que vela cuando me miraba.
En la universidad, no eran pocas las que estaban atrás de él, aunque sabÃan que tenÃa novia, eso no les resultaba ningún impedimento
Jonathan Siempre habÃa sido de esos que se mantenÃan al margen, por lo que naturalmente detestaba a esas mujeres.
Sin embargo, nunca habÃa hablado mal de esas chicas a sus espaldas, solo me decÃa directamente que habla rechazado a alguien ese dÃa, sin involucrarse más de lo necesario.
Anteriormente pensaba que era muy caballeroso por actuar asi, pero en ese momento, desee que recordara quién era
Al ver la manera en la que me miraba, suspiré resignada, para él, claramente era una fuente de problemas, y en ese momento, esos problemas me habÃan alcanzado.
Armándome de paciencia, le expliqué, âLa empresa tiene reglas, incluso un diseñador que llega de repente necesita una razónâ
En ese momento, Jonathan soltó algo que casi hizo que me ahogara. ¿Mi novia no es razón suficiente?â
¿Tu novia? ¡Yo soy tu esposa!â
â¡No, no lo eres!*
Al oirme decir que era su esposa, su rostro se puso rojo de la ira.
âIncluso si lo fueras, habrÃas aprovechado mi inconsciencia para hacer algo vergonzoso, Chiara es mi novia, a ella le gustan las flores, los snacks, el diseño, viajar, lo romántico, ¿y a ti qué te gusta? ¡No digas que me amas! Iris, permiteme dejarte algo en claro, tengo novia, no me molestes más, o no me responsabilizaré por mis acciones.â
Chiara, quien estaba a un lado, se puso pálida.
Todos sabÃan que ella habÃa dejado de comer snacks en la universidad para bajar de peso y siempre comia raciones medidas.
Como su situación familiar no era muy buena, nunca participaba en los viajes organizados por la escuela.
Además, habÃa tenido un novio en primer año, pero luego dijo que era demasiado romántico para ella, y que preferÃa a alguien práctico como Jonathanâ¦
Todo lo que Jonathan habÃa mencionado eran mis gustos, pero insistió en atribuÃrselos a otra mujer.
Alejandro intentó mediar una vez más, Jon, estás locoâ¦
¡El loco eres tú! ¿No te ibas a ir al extranjero?â
Jonathan habÃa vuelto a tener su actitud del tercer año de la universidad, respondiendo con frialdad a cualquiera que le desagradara.
Alejandro se quedó sin palabras, â¡Ya terminé mi maestrÃa!â
*Jon, estás confundido, no voy a rebajarme a tu nivel, pero la entrevista de trabajo sigue siendo necesaria Ya me han puesto directamente en la empresa, si añadimos a una persona más, va a ser un caos, nadie estará de acuerdo.
Entendà lo que Alejandro quiso decir, él y Oliver ya eran parte de los Vargas, y eso ya era bastante. Que Chiara, esa ânoviaâ, apareciera de la nada, serÃa demasiado extraño.
Definitivamente no podÃamos dejar que el resto de la empresa se enterara del problema de memoria de Jonathan, serÃa un desastre.
Por suerte, ese dÃa la familia de Manuel no estaba, y seguro que el abuelo no permitirÃa que nadie más hablara de más.
¿Qué importaba si Jonathan tenÃa otra mujer a su lado? ¿No habÃa sido siempre asÃ?
Además, la llegada de Miriam a la empresa también habÃa sido confusaâ¦
Justo cuando estuve a punto de decir que la entrevista no era necesaria, Chiara tomó la palabra,.
*Jonathan, será mejor que haga la entrevista, lo más importante para la empresa es tratar a todos por igual, ¿verdad?â
Su voz era suave, pero el ánimo irritado de Jonathan se calmó de inmediato, asà que tomando una respiración profunda, dijo, âEstá bien, entonces mañana ve a la entrevista, yo me encargaré. No te preocupes, es solo un trámite, y confio en tu talento, en la universidad ganaste varios premios de diseño, no habrá problema.â Dijo intentando tomaria de la mano, pero ella, discretamente dio un paso atrás, con el rostro serio.
Al ver esa situación bajé la cabeza, sin saber qué decir.
Los premios de diseño en la universidad habÃan sido mÃos, claramente él tampoco se acordaba.