CapÃtulo 243
CapÃtulo 243
âAlejandro, modificar el diseño de un proyecto importante es motivo de cárcel.â Dijo Mohamed mirando hacia Alejandro, pero sus ojos estuvieron fijos en mÃ.
âTú, Iris, eres la directora de diseño, todos los proyectos llevan tu firma, por supuesto que eres la responsable. Escuché que todos tus archivos fueron robados, eso significa que no hay pruebas, ¿verdad?â
âPeroâ¦â
Alejandro intentó decir algo más, pero lo detuve.
âAlejandro, agradezco tu intención, pero tu propuesta no es viable. Estoy dispuesta a divorciarme de Jonathan, puedo devolverle su parte de las acciones, y no es necesari dividir los bienes.â
Esta fue mi decisión desde que llegué.
Lo que Jonathan querÃa era asegurarse de que Chiara estuviera a salvo, pero si yo no
cargaba con la culpa, entonces él deberÃa hacerlo.
Pero si me alejaba completamente de la empresa y además me divorciaba de él, parte de la atención pública se desviarÃa.
Chismes familiares, la otra mujer, amores del pasadoâ¦.
Esos temas realmente generan mucho interés en internet.
Luego, el Grupo Vargas podria negociar lentamente las compensaciones, y la parte de las acciones que tenÃa, serÃan suficientes.
Para Oliver, que Jonathan tuviera demasiadas acciones era un problema. Al ser su esposa, tener acciones significaba que Jonathan también tenÃa cierto apoyo.
Sin esas acciones, al menos Oliver no tendrÃa tantos motivos para ir contra Jonathan.
Y tan pronto como me divorciara, Mohamed tendrÃa cientos de maneras de resolver eso, simplemente, por el momento, no querÃa intervenir.
Como esperaba, el anciano me miró profundamente y asintió.
âNo te preocupes, incluso después del divorcio, la familia Vargas no te dejará sin nada. No puedes llevarte una parte de la empresa, pero aún puedes obtener tu parte de otros bienes.â
Viendo su tranquilidad, supe que habÃa estado esperando que me divorciara de Jonathan
Anteriormente pensaba que no podÃa ayudar a Jonathan, pero como él insistió en casarse conmigo, no pudo hacer nada.
En ese momento Jonathan ya no me querÃa, y yo no tenÃa un respaldo familiar importante, que se divorciara de mà era la mejor opción.
En cuanto a Chiaraâ¦
Pude imaginarme el plan del patriarca, le dirÃa a Chiara que Jonathan acaba de divorciarse, y que casarse de inmediato causarÃa crÃticas.
Luego esperarÃa hasta que Jonathan recuperara la memoria, y finalmente dejara a Chiara.
Miré frÃamente a Mohamed, y en ese momento, lo entendà todo.
âBien, entonces por favor preparen los documentos de divorcio, estoy lista para firmar en cualquier momento.â
Justo cuando terminé de hablar, Jonathan llegó corriendo con Chiara.
â¿Quieres divorciarte ahora? ¿No sabes el momento difÃcil que está atravesando la compañÃa en este momento? ¿Por qué causas más problemas?â Preguntó mirándome algo enfadado.
Encogiéndome de hombros, respondi, âTu abuelo está de acuerdo, y tú lo has escuchado, asà que procedamos rápido.â
Ignoré la sonrisa triunfante de Chiara y me di la vuelta para irme.
Pero Jonathan me agarró de repente, y mirando instintivamente mi mano izquierda, preguntó, â¿Divorcio? ¿Dónde está tu anillo?â
âLo vendi, ¿lo olvidaste?â
Mis palabras salieron espontáneamente, pero mi intención herirlo no fue, solo no querÃa que insistiera con el asunto.
â¿Lo vendiste? ¿Por qué?â
En ese momento me miró confundido, y de repente se llevó la mano a la nuca.
â¿No lo recuperé? Iris, ¿y tu collar? ¿El collar? ¿El rastreador? Miriamâ¦â
Retrocedió, murmurando para sà mismo.
Me alarmé, sintiendo que quizás habÃa recordado algo.
Justo cuando me dirigà hacia él, Chiara me empujó bruscamente y me lanzó una mirada feroz, luego, rápidamente sacó un frasco de medicinas.
âJon, toma tu medicina, olvida todo esto. ¿No dijiste que después de casarnos irÃamos a Barcelona? Ahora es el momento perfecto para divorciarte de ella, ¿no es asÃ?â