CapÃtulo 206
¡Quédate conmigo!
Natalie frunció el ceño y se volvió hacia él con una mirada gélida, Leonardo, tengo mis cosas que hacer, isuéltame por favor!
¿Qué cosa? ¿Discutir con Antonio cómo enfadarte conmigo?
Natalie:
Carlos dijo: Señorita López, será mejor que cuide aquà al señor Ramos. ¿Qué hago si tiene fiebre por la noche?
Natalie volvió la cabeza para mirarle y dijo: -Eres su secretario, ¿no? Creo que serÃa más apropiado que lo cuidaras aquÃ.
Carlos se atragantó y no dijo nada más.
Los ojos de Leonardo se enfriaron, soltó la mano de Natalie y dijo: -Vete tú.
Natalie no dijo nada y se dio la vuelta para marcharse.
Leonardo la miró de espaldas hasta que su figura desapareció en la puerta del dormitorio.
Al notar que la temperatura en todo el dormitorio bajaba rápidamente, Carlos se apresuró a decir: Señor Ramos, me quedo en la sala, si necesita algo, llámeme.
-No hace falta, vuelve a casa.
-Pero túâ¦
-Estoy bien.
Carlos asintió, Está bien. Llámeme cuando me necesite.
-Si.
Cuando Carlos se marchó, Leonardo se miró el brazo vendado y sonrió.
(¡Esta mujer era bastante cruel cuando decÃa que se iba!)
Después de salir del chalet de Leonardo, Natalie cogió un taxi para volver a Bahia de los Olmos.
Cuando llegó a casa, LucÃa estaba dormida y le dejó una lámpara de pared encendida en el salón.
Se acercó al sofá y se sentó, miraba el dibujo de la alfombra y pensaba algo.
No imaginaba que Leonardo habÃa visto que Antonio y ella eran una falsa pareja.
Y lo que habÃa hecho él desde entonces tampoco entendÃa por qué.
A lo mejor era porque de repente ya no le gustaba, asà que Leonardo no pudo soportarlo.
De todos modos, era imposible que ella le gustara.
Y aunque le gustara a Leonardo, es imposible que Natalie volviera con 41. Porque su amor por Leonardo se acabó en la decepelón.
Cuando hoy vio que tenÃa fiebre, se preocupó porque no queria que tuviera un accidente por
ella.
Después de pensarlo bien, el humor de Natalle mejoró y se levantó y subió las escaleras, Se ducho y se fue a la cama.
Al dÃa siguiente, Natalie quedó con Antonio y le pidió disculpas por lo de ayer,
Señor Rojas, siento lo de anoche.
Antonio sonrió y le dijo amablemente:-Señorita López, no Importa. Si me necesitas, siempre estaré a tu disposición.
Natalie negó con la cabeza, -No creo que te necesite, Leonardo ya vio que no somos pareja, asà que no tiene mucho sentido seguir fingiendo.
-¿No quieres hacer real lo falso?
Al ver que Antonio se ponÃa tan serio, Natalie se quedó helada.
-¿Qué querÃa decir?
-Señorita López, en realidad le pedà a Tina que me presentara a ti porque me gustas mucho.
Apenas dijo él, Natalie se apresuró a decir: -Señor Rojas, ¿está bromeando?
Tenia sorpresa en los ojos, lo dejó claro con Antonio al principio. Ella sólo querÃa que alguien la ayudara a fingir ser su novio, Antonio estaba de acuerdo, ¿por qué de repente cambió de opinión?
No estoy bromeando. Me gustas desde la primera vez que te vi.
Los ojos de Natalie se abrieron involuntariamente, -¿Anteayer?
Antonio negó con la cabeza: -No, la primera vez que nos vimos fue hace cuatro años, cuando Tina trabajaba en el MY. Un dÃa fui a recogerla en la empresa, te conocà en el ascensor, y fue entonces cuando me enamoré de ti a primera vista.
Natalie: -â¦
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