¿Y si no fuera por ella...?
Cuando las palabras de Shadow se asentaron en su mente, Sonic sintió cómo algo dentro de él se tensaba, como si un hilo invisible se enredara en su pecho, apretando con cada segundo que pasaba. No supo al instante qué era lo que más le dolÃa: si la confesión en sà o la certeza de que, desde el principio, Shadow no lo habÃa estado buscando por ser él, sino por el recuerdo de alguien más.
La revelación lo golpeó con una fuerza inesperada, arrastrándolo a un torbellino de emociones que no podÃa controlar. Sintió su propia respiración volverse más pesada, no por agotamiento fÃsico, sino por la maraña de pensamientos que lo atrapaban. Se quedó en silencio, con la mirada perdida en un punto indeterminado, tratando de asimilar el peso de esas palabras. Shadow⦠habÃa venido a él no porque lo considerara importante, no porque quisiera encontrarlo por lo que era, sino porque en él veÃa la sombra de alguien más.
Al darse cuenta de ello, una punzada helada le recorrió la columna. No era rabia lo que sentÃa, ni siquiera decepción. Era algo más profundo, más difÃcil de describir: una sensación de vacÃo, como si en un instante hubiera perdido el suelo bajo sus pies. HabÃa creÃdo que el regreso de Shadow tenÃa otro significado, que detrás de sus silencios y su mirada intensa habÃa algo más que un fantasma del pasado. Pero ahora, con la verdad frente a él, no estaba tan seguro.
Ser comparado con MarÃa⦠La idea lo incomodaba de una manera que no podÃa explicar del todo. No tenÃa nada en contra de ella, de hecho, comprendÃa perfectamente lo que su pérdida significaba para Shadow. Pero darse cuenta de que no lo veÃa a él, sino a través de él, como si fuera un simple reflejo de alguien que ya no estaba⦠Eso le dolÃa. Porque, por primera vez en mucho tiempo, Sonic se sintió invisible. Como si todo lo que eraâsu esencia, su luz, sus pensamientosâhubiera quedado opacado por un recuerdo que nunca le perteneció.
Algo dentro de él se revolvió con amargura. ¿Acaso importaba quién era realmente? ¿Acaso Shadow habrÃa venido de todos modos si él no le recordara a MarÃa? ¿HabrÃa intentado acercarse si no fuera por esa conexión que solo existÃa en su mente? Sonic no podÃa evitar hacerse esas preguntas, aunque odiara el efecto que tenÃan en él.
Y, sin quererlo, un recuerdo enterrado en lo más profundo de su corazón emergió con fuerza.
Garra Larga.
Aquel dÃa en que escapó por un portal de anillo, dejando atrás su mundo, su hogar⦠y a ella. Su protectora. La única familia que habÃa tenido hasta entonces. La habÃa perdido en un instante, y la soledad que lo envolvió después habÃa sido abrumadora. Pasó años sin nadie con quien compartir su dolor, oculto en una cueva, observando el mundo desde la distancia, pero sin formar parte de él. No fue hasta que encontró a Tom, Maddie y sus amigos que entendió lo que era tener un lugar al que pertenecer.
Tal vez por eso entendÃa a Shadow más de lo que querÃa admitir. Perder a alguien que significa el mundo para ti cambia todo. Deja una herida que nunca desaparece del todo, un eco persistente de lo que fue y ya no será. Y, en el intento de llenar ese vacÃo, uno a veces se aferra a cualquier cosa que le recuerde a esa persona⦠incluso si eso significa ver algo que no está ahÃ.
Por un momento, Sonic sintió un atisbo de compasión mezclado con su propia tristeza.
Pero incluso con ese entendimiento, sabÃa que esto no podÃa seguir asÃ.
Apretó los puños sin darse cuenta, sintiendo la tensión acumulada en su cuerpo. No querÃa alejarse de Shadow. No querÃa dejar que esto destruyera lo que fuera que habÃan construido. Porque, por más que doliera saber la razón por la que Shadow lo buscó, también podÃa ver la lucha en sus ojos, el peso de algo que llevaba demasiado tiempo cargando solo.
Pero habÃa algo que debÃa quedar claro.
Ãl no era MarÃa. Nunca lo serÃa.
Si Shadow querÃa quedarse a su lado, tendrÃa que verlo a él, no a su pasado.
Sonic se pasó una mano por el rostro y dejó escapar un largo suspiro. Su habitación, normalmente un refugio después de un dÃa de correr por el mundo, se sentÃa extrañamente pequeña, como si las paredes lo estuvieran cercando. Apretó los puños sobre sus rodillas, sintiendo la tensión en cada músculo de su cuerpo.
¿Desde cuándo habÃa comenzado a ver a Shadow de esa manera?
Al principio, todo habÃa sido un choque de voluntades, una rivalidad construida sobre la velocidad, la fuerza y el destino que los habÃa puesto en bandos opuestos. Pero en algún punto, algo cambió. HabÃa aprendido a ver más allá de la frialdad en los ojos de Shadow, más allá de su actitud distante. Y, sin darse cuenta, empezó a importarle de una manera que no terminaba de entender.
Pero ahora⦠¿qué significaba este dolor?
Era más que la sensación de ser visto como alguien más. Era más que la incomodidad de saber que su existencia estaba ligada a un recuerdo que ni siquiera le pertenecÃa. No podÃa evitar preguntarse⦠si no le recordara a MarÃa, ¿Shadow se habrÃa quedado?
El pensamiento le provocó un nudo en la garganta. ¿HabrÃa siquiera intentado acercarse? Y lo peor⦠si algún dÃa Shadow dejaba de verlo asÃ, si se daba cuenta de que Sonic y MarÃa no eran lo mismo⦠se irÃa?
Su pecho se oprimió con esa posibilidad. No querÃa admitirlo, pero el miedo estaba ahÃ, creciendo como una sombra dentro de él. No era solo que no quisiera ser visto como otra persona. Era que, por primera vez, temÃa que, cuando Shadow lo viera de verdad⦠simplemente no quisiera quedarse.
Con esos pensamientos pesando en su mente, Sonic sintió un impulso inexplicable de moverse, de hacer algo para alejarse de la tormenta de dudas que lo estaba envolviendo. Sin pensarlo, tomó una manta de su cama y caminó hacia el primer piso, arrastrando la cobija con suavidad. El sonido de sus pasos era lo único que rompÃa el silencio nocturno de la casa.
Al llegar al salón, vio a Shadow dormido en el sillón, con una mano descansando sobre su pecho. Sonic se detuvo un momento en el umbral del pasillo, observándolo en la penumbra. El rostro de Shadow, normalmente tan impenetrable, ahora parecÃa más vulnerable, más humano.
Un nudo se formó en el estómago de Sonic al verlo asÃ, dormido y aparentemente en paz. ¿Cómo podÃa alguien tan fuerte y distante como Shadow estar tan... perdido en su propio mundo? Y, por un instante, Sonic se preguntó si eso era todo lo que Shadow necesitaba: un poco de paz, un respiro en medio de su tormenta interna.
De repente, Shadow se agitó, como si estuviera atrapado en una pesadilla. Sonic dio un paso más cerca, preocupado por lo que podrÃa estar soñando. En el silencio de la noche, pudo escuchar las palabras escapando de los labios de Shadow, en un murmullo apenas audible pero lleno de angustia.
âNo... no te vayas... âsusurró, la voz quebrada, como si estuviera suplicando a algo o alguien que no podÃa ver.
Sonic se detuvo en seco, el corazón apretado al escuchar esas palabras, cargadas de desesperación. ¿Qué estarÃa soñando? ¿Por qué esas palabras? El pensamiento de que Shadow pudiera estar enfrentando algo tan doloroso en sus sueños lo hizo sentirse aún más cerca de él, aunque no pudiera entender completamente el sufrimiento que llevaba consigo.
Antes de que pudiera reaccionar, Shadow despertó de golpe, sus ojos llenos de confusión y miedo, como si intentara escapar de algo que no podÃa entender. Al verlo a su lado, la incomodidad se reflejó en su mirada, y Sonic, viendo esa vulnerabilidad, sintió un nudo en el pecho.
âSonic, ¿qué haces aquÃ? âpreguntó Shadow, frotándose la cara, todavÃa medio dormido.
Sonic, sin apartar la mirada de él, respondió con voz suave:
âNada, solo bajé... y te vi. Parece que tuviste un sueño âdijo, notando la leve tensión en el rostro de Shadow.
Shadow se pasó una mano por la cara y suspiró, como si intentara despejarse de la niebla de un mal sueño que aún lo perseguÃa.
âSÃ... solo fue un... un mal sueño âmurmuró con un tono vacÃo y lejano.
Sonic, observando la fragilidad en su voz, recordó su propia infancia, aquellos momentos en los que las pesadillas lo acechaban. En esos dÃas, Garra Larga siempre estaba allÃ, abrazándolo fuerte contra su pecho hasta que el miedo desaparecÃa y el sueño volvÃa a ser tranquilo. Sonic deseaba poder hacer lo mismo por él, ofrecerle un poco de consuelo, aunque fuera en un gesto tan simple como compartir una manta.
Sin pensarlo demasiado, se subió al sillón a su lado, deslizándose hasta quedar junto a Shadow, empujándolo ligeramente hacia el respaldo para hacer espacio.
âOye, ¿qué haces? âdijo Shadow, confundido por la acción.
El erizo azul no le prestó mucha atención, acomodándose más y cubriéndose con la manta que traÃa. La suavidad del tejido contrastaba con la tensión en el aire, pero Sonic no podÃa evitar pensar en lo que habÃa querido hacer durante tanto tiempo: ofrecer algo de paz a alguien que siempre habÃa estado tan solo.
âDijiste que fue un mal sueño âcomenzó Sonic, con una pequeña sonrisa que solo la luz de la luna dejaba ver. âCuando era pequeño, Garra Larga me abrazaba y dormÃa conmigo cuando tenÃa pesadillas. Y ya no volvÃa a tenerlas. QuerÃa intentarlo contigo.
Shadow lo miró fijamente, sorprendiendo por la audacia de Sonic, pero no dijo nada. Solo se cruzó de brazos y permaneció en silencio.
âNo vas a dormir conmigo, ve a tu habitación, Sonic ârespondió, en un tono más bajo, pero autoritario.
Sonic se rió suavemente, como si estuviera jugando con él, pero en su tono habÃa algo genuino. La idea de compartir ese momento no le parecÃa tan absurda.
â¿Y por qué no? Si ya lo hemos hecho, ¿te acuerdas? En la hierba, con las luciérnagas âbromeó, con una risa traviesa, su mirada brillando en la penumbra.
Shadow lo miró, ya sabiendo que no iba a poder evitar que Sonic insistiera, pero aún asà mantuvo su postura.
âVe a tu habitación a dormir y déjame en paz âdijo, con un tono claramente más molesto.
Sonic lo miró, sin perder la compostura, y sus ojos se suavizaron.
âAl menos déjame intentarlo, Shadow. Si vuelves a tener una pesadilla, no lo volveré a hacer. Solo un rato, ¿sÃ? âdijo, con una expresión comprensiva.
Shadow suspiró, claramente resignado. SabÃa que, aunque lo intentara, Sonic no se irÃa hasta que él accediera. Quizás, por una vez, dejarlo hacer lo que querÃa no era tan malo.
âEstá bien, solo un rato âdijo, ahora con su voz menos brusco, pero sin perder del todo su actitud desafiante.
Sonic sonrió con una expresión satisfecha, pero en el fondo sentÃa algo que no podÃa describir del todo. A veces, la cercanÃa de otra persona era lo único que realmente podÃa calmar una tormenta interna.
Se acomodó en el sillón, la manta cubriéndolos a ambos mientras el silencio llenaba la habitación. PodÃa sentir la respiración de Shadow cerca, un ritmo calmado pero que, aun asÃ, no conseguÃa borrar la tensión que los rodeaba. A veces, el simple acto de estar cerca de alguien era suficiente para que las sombras se disiparan, aunque no todo fuera tan fácil.
Shadow se mantuvo inmóvil, sus ojos fijos en el techo, sin apartar la vista de un punto inalcanzable. Sonic, por su parte, miraba las sombras que danzaban sobre las paredes, el suave vaivén de la luz de la luna jugando sobre las superficies. El sonido de sus respiraciones compartidas, tan sincronizadas y a la vez tan diferentes, era lo único que se escuchaba en el aire.
Pasaron unos minutos antes de que Sonic hablara otra vez, su voz apenas un murmullo en la tranquilidad de la habitación.
âOye, Shadowâ¦
â¿Qué?
Sonic giró un poco la cabeza en su dirección, aunque no lo miró directamente.
â¿Dónde has estado quedándote todo este tiempo? Sé que ha sido en el bosque, pero nunca supe exactamente dónde.
Shadow tardó un poco en responder, como si no viera la necesidad de mencionarlo, pero al final habló con la misma calma de siempre.
âEn un viejo árbol hueco. Es lo suficientemente grande para cubrirme de la lluvia y el viento.
Sonic parpadeó y lo miró con curiosidad.
â¿Eso es todo? ¿Solo⦠un árbol?
Shadow desvió la mirada, sin entender del todo la sorpresa de Sonic.
âNo necesito más.
Sonic frunció ligeramente el ceño, aún pensando en lo que Shadow habÃa dicho. Intentó imaginarlo, pasando la noche en ese hueco, con el viento colándose por cualquier espacio, la humedad pegándose a su piel, la lluvia golpeando la corteza del árbol. Algo en esa imagen le resultó inquietante.
âNo parece un lugar cómodo âmurmuró, sintiendo un escalofrÃo recorrer su espaldaâ. ¿No estás cansado de pasar las noches ahÃ?
Shadow lo miró de reojo, con una expresión neutra.
âNo ârespondió simplementeâ. ¿Por qué lo dices?
Sonic dudó un poco. No estaba seguro de cómo decirlo sin que sonara extraño, y parte de él temÃa que Shadow rechazara la idea de inmediato. Aun asÃ, no podÃa quedarse callado.
âPorque⦠podrÃas quedarte aquà âdijo finalmente, mirándolo a los ojos con cierta esperanzaâ. Conmigo.
El erizo negro frunció el ceño con leve confusión, pero Sonic continuó antes de que pudiera decir algo.
âPodrÃamos compartir habitación⦠SerÃamos roomies âañadió con un brillo en los ojos, tratando de hacer que la idea sonara atractiva.
Shadow lo miró aún más extraño. Esa palabra no le sonaba para nada familiar, pero si venÃa de Sonic, probablemente no era nada de su agrado.
âNo sé qué significa eso ârespondió sin emociónâ, pero no suena como algo que me interese.
Dicho esto, se dio la vuelta, dándole la espalda a Sonic y cerró los ojos, como si con eso diera por terminada la conversación.
Sonic apartó la mirada y se encogió un poco bajo la manta, tratando de no dejar ver demasiado su decepción.
âSÃ⦠eso creà âmurmuró en voz baja, con un tono más apagado.
Hubo un silencio en el aire, y por un momento, Sonic pensó que la conversación habÃa terminado ahÃ. Pero entonces, respiró hondo y sonrió un poco, aunque Shadow no pudiera verlo.
âPero⦠si cambias de opinión, la oferta sigue en pie âdijo con suavidad. Luego, después de un breve silencio, agregó con un tono un poco más ligero âAdemás⦠ahora estamos en esto juntos.
Lo miró de reojo, esperando alguna respuesta, pero Shadow no dijo nada. Solo el sonido de su respiración rompÃa el silencio.
Aun asÃ, se permitió cerrar los ojos con una leve sonrisa. No necesitaba una respuesta en ese momento.
No todavÃa.
Ahora, estaban en esto juntos. BuscarÃan respuestas, entenderÃan por qué Shadow veÃa a MarÃa en él. Pero en su corazón, Sonic sabÃa que habÃa algo fundamental que debÃa quedar claro.
No podÃa ser solo una imagen del pasado, no podÃa ser solo un eco de lo que habÃa perdido. Si Shadow decidÃa estar junto a él, tendrÃa que aprender a ver a Sonic por lo que era ahora, no por lo que habÃa sido.