Las pastillas hicieron en él graves efectos secundarios, a penas logró despertar su vista era borrosa, confundida y aturdida.
SentÃa su cabeza estallar, su cuerpo le dolÃa y le pesaba, su estómago estaba revuelto por tantos inhibidores y supresores, agregado a las pastillas recetadas por los problemas de salud que llevaba, lo habÃan convertido en un absoluto desastre.
De inmediato al recuperar la consciencia trato de dirigirse al baño, su cuerpo pedÃa eliminar todo lo que le habÃa ocasionado el shock por medicamentos.
Arcadas seguidas devolviendo las pastillas, odiaba sentir esa sensación en su garganta, se sentÃa fatal como si su cuerpo se deteriorara en ello pasó por su mente "Todo fue mentira" su corazón se estremeció al escuchar aquella voz en su cabeza.
Su cabeza sólo daba vueltas, en su recuerdo lo veÃa una y otra vez su voz interna sólo lo lastimaba, lo herÃa cada vez más profundamente; con sus manos quiso obstruir el sonido pero era inútil, todo estaba dentro de su cabeza resonando.
Abrió la llave de la ducha y cayó el agua frÃa a ritmo acelerado, las gotas nublaban sus pensamientos, aún con su ropa puesta optó por mojarse bajo las dolorosas gotas que caÃan con fuerza y rapidez, ofuscando sus lágrimas entre el agua.
Lloró con todas sus fuerzas "Mentira" su mente lo convencÃa de las palabras llegando a la conclusión -Jamás volverá - susurró para sÃ, sintió como dagas, su omega reclamaba a su alfa, lo necesitaba como aire; una sensación extraña recorrÃa su cuerpo.
"Imposible" volvÃa reclamante su otra voz, "Fue real" sus ojos miraron a la nada entre las gotas frÃas caÃan mientras temblaba, no comprendÃa nada, sus pensamientos jugaban un juego macabro dentro de él.
Poco a poco sintió como el aire que exhalaba era incluso más que el que podÃa inhalar, el aire frÃo proveniente del agua provocaba que doliera respirar, se desnudó para tratar de quitarse las marcas de su piel, el aroma de su alfa aún estaba impregnado en él.
El vacÃo sólo sabÃa crecer, sus contradicciones lo volverÃan loco, su aire acababa, el agua caÃa cruel, en sus recuerdos fragmentos de los besos y caricias del cenizo con palabras que removÃan su corazón lo hacÃan perderse.
Sus feromonas cambiaban y eran totalmente inestables, "lo necesito" - No... - lloraba negándose querÃa convencerse que no era asÃ, "Debo irme" una angustia se tornó; era cierto... iba a irse, su corazón volvió a doblegarse, se irÃa y probablemente no volverÃa a estar aquÃ.
No... volveré a verlo - concluyó, su voz se quebró y fue como todo se detuvo; cerró la llave, tomó algunas toallas tratando de cubrirse tiritando de frÃo.
El espejo estaba congelado y cada respiración se evaporaba en el aire, sus ojos totalmente rojos por el llanto se reflejaron en él al igual que su marca que resaltaba en su piel palidecÃda aún más por el frÃo.
Quiero olvidarlo - se lo pidió a sà mismo; aunque su corazón se fragmentara, querÃa olvidarlo, nunca habÃa sufrido de tal forma, no conoció lágrimas que sin ruido se desbordaran, sintió como si cadenas se arrastraran desde su corazón.
17 de marzo de 1875
El sol entraba por la ventana de la habitación, todo olÃa a medicina; el pequeño despertaba moviéndose revolcándose entre sus sábanas desarregladas, cansado de estar todos los dÃas en su cuarto al cuidado de todos, odiaba quedarse allÃ, sólo lo sofocaba.
Fue sentándose con cuidado para ver la vista de la ventana, campos verdes y árboles hermosos se despertaban junto con él, frotó sus ojos por la luz entrante, su dulce cabello estaba desordenado de forma graciosa.
En el silencio de la mañana con canto de los pájaros de los árboles se escuchó las ruedas de un carruaje, se despapó con rapidez para ponerse de pie, sus pequeñitos pies descalzos sobre la alfombra caminaron hacia la ventana.
¡¡Deeeeeku!! - exclamaba el pequeño con emoción que llegaba con su padre del campo - Silencio Katsuki, el pequeño Izuku debe seguir descansando - trata de silenciarlo pero no es posible como todas las mañanas.
La ventana se abrió y unos tiernos mechones de cabellos verdes se asoman a la ventana - ¡¡Kacchaaaaaan!! - unas manitos se movÃan; mezcla de emoción y felicidad, el pequeño pecoso trataba de ponerse de puntillas para lograr verlo por su corta estatura, unos pajaritos volaron hacia la ventana y se posaron en los cabellos del niño de ojitos color jade que por fin lograban ver a su amigo que bajo del carruaje para tratar de correr más rápido a la mansión.
¡¡Niño Izuku!! - se escucha detrás del pequeño que se asusta escarapelando su cuerpecito espantando a los pajaritos - Cierre la ventana inmediatamente - pide la ama de llaves que se encargaba del cuidado del pequeño cerrando las ventanas de golpe - ¡¡El aire frÃo de la mañana le hará daño a sus pulmones!! - regaña con dureza - Pero... Ka... - tartamudea con ojitos tristes - ¡¡No, no y no!! - suspira - No me obligues a sellar esa ventana Izuku - advierte para luego acariciar la cabeza de su pequeño amo - Si... señora... - los ojitos del pequeño caen al suelo, la anciana lo vuelve a recostar a la cama.
¡¡Voy a sacarte de allà Deku!! ¡¡Donde no nos encuentre esa bru... - dio aviso pero de inmediato el padre con preocupación trata de callarlo tapándole la boca - No puedes decir eso Katsuki, recuerda que Izuku está muy enfermo y ya hemos conversado que no puedes decirle asà a la ama de llaves.- el pequeño buscaba liberarse; habÃa estado separado de su arbusto por tres largos meses.
Dime niño ¿Qué es lo que quieres de desayuno? - pregunta con dulzura; sin embargo el niño no responde - ¿Izuku? - el niño dirige la mirada a la señora con ojos acuosos - Quiero a Kacchan... - sus palabras entre cortadas se ocultaron en sus antebrazos, rompiendo el corazón del ama de llaves, el sentimiento con que lloraba el pequeño era mucho aunque tratara de ser silencioso.
Lo extrañaba demasiado, detestaba estar enfermo, le habÃan dicho que sólo podrÃa hablar con Katsuki por cartas, el de cabellos cenizos aprendió a escribir y a leer lo más rápido que pudo, pero las cartas no bastaban, se necesitaban y no podÃan estar juntos.
No llores pequeño - lo abrazó, comprendió que aquel par eran inseparables, pero no podrÃa hacer nada - Traeré tu postre favorito ¿Está bien? - no hubo respuesta y sólo un beso en la cabellera peliverde, la puerta se cerró y el pequeño alzó la vista, sus ojitos sólo veÃan la firme puerta, en eso la manija de la puerta se abre con rapidez.
¿Deku? - pregunta susurrando con cuidado - ¡Kacchan!- sus ojos se iluminaron aún humedecidos - Sh... nos puede escuchar - el pequeño volvió a cerrar la puerta con precaución que nadie lo viera entrar - ¡Ja! se olvidó de cerrar la puerta con seguro - dijo victorioso, sintió como unos bracitos rodeaban sus cuello - Te extrañé mucho Kacchan - el pequeño ojirubà sonrió con un leve sonrojo - Y yo a ti Deku - sus brazos rodearon la cintura del pequeño descalzo, ambos habÃan crecido un poco más.
Se oyeron pasos por el pasillo, el pequeño cenizo de inmediato se ocultó debajo de la cama y el pequeño de cabellos peliverdes trataba de subir a su cama pero no podÃa aunque lo intentara con todas sus fuerzas - No puedo...- exhala con preocupación.
Con rapidez salió debajo unió ambas manos de modo que el pecoso coloque su pie en sus manos e impulsarlo para que suba a la cama.
La puerta sonó - Niño Izuku ¿Puedo entrar? le traigo su desayuno - solicita permiso - Sà - una criada jovencita en mandil ingreso - Aquà están sus waffles con mucha miel y frutas frescas - sonrió para luego dejar la bandeja para el desayuno en la cama. - Espero lo disfrute - se despide y cierra la puerta.
Kacchan... ya se fue... - susurró el pequeño peliverde con diversión; ambos se sentaron en la gran cama y compartieron el delicioso desayuno, el pequeño ojirubà contó todas sus aventuras en el campo y como logró adentrarse en la habitación sin ser visto, pronto el padre de Katsuki estarÃa preocupado por no encontrar a su pequeño hijo.
ððððððððððð
Hola a todxs espero que esten bien ⤠muchas gracias por todo el apoyo â¨
No se olviden de votar y comentar, lxs amo ð
¿Cómo les pareció el capÃtulo de hoy?
Este capÃtulo es gracias a mis profesores de universidad que aplazaron las fechas de entrega jajajaja xdxd
ððððððððððð