Chapter 18: Capítulo XVIII

A Step Forward (Juliantina)Words: 15469

"Hay miradas que besan mejor que una boca llena de mentiras y con esto quiero decir que me encantan tus labios"

—Freddy Jiménez.

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Nuevo Comienzo.

Nueva York

Cita con Mariloó Rusanov.

—Si nos fijamos bien en la temática del arte nos daremos cuenta que solamente son colores sin reglas o direcciones—musitó Mariloó mirando el gran ventanal de su oficina—el pintor expresa una visión diferente del mundo pero los que vemos la pintura no nos fijamos en eso, te fijas en los bordes, colores y hasta la mínima imperfección de esta, así como en la literatura, juzgamos sin siquiera leer la sinopsis—se giró para ver mejor a Juliana que acababa de entrar—pero es lo normal en las persona, no?

Juliana caminó silenciosa hasta la silla delante del escritorio y asintió a la pregunta de la mujer.

—No escuché muy bien lo que acaba de decirme pero creo que esta bien—Mariloó sonrió y Juliana se encogió de hombros al decir aquello.

—Justo eso, no escuchaste nada de lo que dije pero aún así para ti esta bien—la morena analizó la situación y decidió callar—¿Empezamos tu maquillaje o quieres esperar?

Las manos nerviosas de Juliana sudaban, jamás había modelado para una revista o algo parecido, el anuario escolar no contaba.

—...Sí, me parece perfecto. Entre más rápido mejor—Mariloó sonrió y caminó hasta su escritorio, luego habló por el intercomunicador con su asistente, Camila.

—¿Por qué la prisa? ¿Tienes planes?—Juliana asintió nerviosa a la mirada penetrante de Rusanov.

—Tengo que almorzar con Valentina Bradley, es importante. Tenemos toda la mañana para las fotos—Camila, que acababa de entrar por la oficina con las mejillas rojas hasta no poder más, asintió a lo que dijo Juliana.

—Parece como si acabaras de tener sexo Camila, date una ducha en mi baño o intenta no hacer nada no laboral en tu escritorio de trabajo, sí?—la asistente negó varias veces a el regaño de Mariloó.

—...Yo...no estaba haciendo nad...—interrumpió nuevamente Mariloó y Camila calló.

—¿Lauren Lanwer no debería de haber llegado ya? Ella jamás falta a nuestras citas laborales—Juliana iba hablar pero el sonido de la puerta abriéndose interrumpió a todos dando paso a la ojiverde que se veía mucho peor que la asistente.

—Buenos días, es hora de empezar a trabajar—todos en la oficina la miraron—¿Qué tanto me ven?

Luego de algunas charlas sin importancia Juliana decidió empezar por lo más fácil y es que lo más difícil tardaría mucho más tiempo y el almuerzo con su novia no lo iba a posponer.

—Ladea un poco tu cabeza a la derecha, perfecto...—El flash de la cámara iluminó a Juliana seguida de una sin flash—...ahora cruza tus piernas, tu mirada debe ser sensual, profunda, dura...así justo así—dijo Mariloó mientras le daba órdenes a Juliana.

—La próxima semana harás las de traje de baño—Juliana asintió mientras se quitaba los mocasines negros que hacían fuego con su top negro.

—Ya te puedes ir Juliana—dijo Lauren sonriendo—Mañana tenemos una junta con Vans Company, vamos a comprarla si todo sale bien, te ve mañana—Juliana asintió y salió de la oficina lo más rápido que pudo, iba a llegar tarde al almuerzo.

Vans Company era una empresa de textiles exportados por todo el mundo, Lauren Lanwer les había puesto el ojo desde ya hace un mes y es que los ingresos que tenían hace un mes no eran nada con los de ahora, el auge eran ellos y con esto las demás compañías de textiles iban en picada.

Lo que Lauren buscaba era hacer que el apellido Villyn fuera  el dueño total de Vans Company, saber que un mes después esa misma compañía fuese el responsable de su posible quiebra.

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Holger Cheff

—...hey—dijo Juliana una vez que llegó al lugar, se acercó a Valentina y la besó tiernamente.

—Hola—dijo y replicó Valentina igual de incomoda que la morena.

Esa misma noche en que le había confesado estar embarazada a Juliana era la misma noche en que ninguna de las dos durmió, el llanto y la emoción hizo que la borrachera de la morena cesase y las hormonas enloquecidas de Valentina hicieran que los nervios la invadieran, así hasta que se hizo de día y Juliana tuvo que ir a trabajar aún sin decir algo.

—¿Cómo estás?—cuestionó Juliana mientras agarraba la carta para pedir algo al mesero que se acercaba—Me puede traer por favor una chuleta de cordero, tú qué deseas?—miró a valentina.

—Una ensalada—dijo sin dirigirle la mirada al mesero que iba a escribir el pedido pero la voz autoritaria de Juliana lo impidió.

—No vas a comer una simple ensalada Valentina, no ahora que...—no terminó la frase ya que sería la primera vez que lo decía—La señorita va pedir un Solomillo de ternera con foie, por favor—Valentina iba a objetar sobre aquello pero la mirada dura de Juliana hizo que se retractara.

El mesero apuntó todo el pedido y caminó dentro del restaurant. El silencio incomodo había vuelto.

—No tengo hambre—dijo Valentina sin mirar a Juliana qué bufó.

—Tienes que comer Valentina, desayunaste hoy?—su novia negó—Ya, si por eso mismo te digo.

—¿Por qué te interesa tanto saber si como o no?—preguntó Valentina un tanto irritada.

—Porque sí, además soy tu pareja y me puedo preocupar por ti—Valentina rió irónica.

—No te preocupaste en ponerte condón—Esas palabras le habían dolido a la morena, sintió como si su hijo que estaba por venir fuera un error.

Sí lo era, pero diferente.

—¿Me estás echando la culpa?—Valentina asintió—Entonces no lo tengas...un bebé no debe ser un castigo—Juliana mordió su labio inferior de la rabia.

—¿No quieres que lo tenga?—cuestionó la ojiazul y Juliana negó repetidas veces llevando una mano a su pelo para acomodarlo—me das a entender que sí.

—Yo sí quiero que lo tengas, pero si para ti es un castigo por no usar condón entonces no—Valentina supo su error en culpar a la morena—Quiero que seamos una familia...

—Mi vida...—Valentina la miró con ternura—Yo también lo quiero, pensé que tú no estabas de acuerdo en tenerlo—Juliana negó.

—Su orden señoritas—dijo el mesero poniendo el platillo en cada lugar correspondiente—Que aproveche—y se retiró.

—Tenemos que ordenar todo, si vamos a tomar esta decisión tendrás que vivir conmigo y conocerás a mis padres—Juliana sonrió y asintió varias veces—Tendremos que mudarnos a una casa para tres personas, decorarla, ampliarla y hacer todo lo posible para que sea un hogar, no?

El brillo en los ojos de Valentina se podía ver a simple vista, se notaba las ganas de querer un futuro con Juliana y eso iban a hacer.

—Mañana es viernes, podemos ir todo el fin de semana a donde tus padres—Valentina asintió mientras le daba una probada a su comida—Esta bueno?

—Sí—tomó un poco con el tenedor y lo llevó hasta la boca de Juliana que sonrió dándole el visto bueno—Estoy embarazada.

—Lo sé Val, además viviremos juntas—Valentina asintió.

—Lo acabo de asimilar todo a la vez y te juro que mi mente acaba de colapsar—Juliana rió—¡Vamos a ser mamás!

—Sí Val, lo seremos—se acercó a Valentina y la besó lento.

—Sabes a vino—Juliana asintió ya que estaba bebiendo un vino blanco acompañado de su comida—yo sé a carne, no?

La morena asintió y sin importarle ese detalle la besó nuevamente ahora mucho más profundo.

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Día siguiente.

7 AM

—¿Por qué tienes que irte tan temprano?—repitió Valentina desde la cama de su casa—Si te vas estarás dejando a tu novia en ropa interior con ganas de amarte y embarazada sola, tú verás—hizo un puchero que Juliana miró desde la punta de la cama.

—Anoche me amaste mucho y hoy yo tengo que ir a trabajar—dijo mientras se ponía un pantalón negro seguido de su americana del mismo color.

—¿Te he dicho que te ves hermosa con traje preciosa?—Juliana rió por el apodo.

—Sí, muchas veces. ¿Por qué no duermes y cuando te despiertes llamas a tus padres para decirles sobre la ida a su casa?—Caminó hasta el lado de la cama de Valentina y se sentó a su lado, luego Valentina la rodeó con los brazos atrayéndola a ella—déjame, adiós.

Se inclinó para darle un beso de despedido suave pero Valentina la tomó del cuello y la atrajo hasta quedar en medio de sus piernas.

—Dicen que sexo por las mañanas alivia el estrés—Juliana negó mientras trataba de safarse pero los pies de Valentina lo impidieron.

—No estoy estresada, así que mala suerte para ti—la ojiazul rió y volvió a besarla tan profundo como la vez anterior.

—Pues...una parte de ti dice lo contrario—Juliana sintió como su miembro crecía dentro de sus pantalones y chocaba contra la entrepierna de Valentina que ahora se restregaba causando mucha más fricción—Dame lo que quiero Juliana, hazlo. Sabes que contigo soy muy fácil de acabar—dijo en un jadeo y la morena se resistió.

—Mi reunión es a las ocho Valentina, son las siete y cincuenta—Valentina calculó el tiempo y exclamó.

—Tienes diez minutos para hacerme venir como tu quieras, ahora son nueve—dicho esto Juliana desabrochó su cinturón luego el botón y por último bajó un poco su boxers liberando tu gran extensión.

Buscó la ropa interior de Valentina y la hizo a un lado notando la humedad entre sus piernas, agarró con su mano su miembro y lo llevó a la entrada de Valentina empujándolo hacia adentro poco a poco hasta tenerlo completamente dentro de esta misma.

—...ocho minutos—contó Valentina con los ojos cerrados y con sus dos manos en los hombros de Juliana que salió de ella para volver a entrar ahora más rápido, los vaivén de la morena eran fuertes causando el choque de sus caderas con los muslos de Valentina que ahora estaba mordiendo su labio inferior. Un gemido lento hizo que Juliana fuera más rápido, ese pequeño encuentro era para que Valentina llegara no para Juliana puesto que ella tardaba más, pero tener a Valentina Bradley gimiendo por ella era mucho mejor que un orgasmo.

—...Juliana...sí, justo así—Valentina gemía palabras, gemía su excitación que era causada por la antes nombrada, la morena sintió como su miembro fue apretado por Valentina que dentro de poco iba a llegar a su máximo punto de placer, con su pulgar tocó el clítoris erecto de Valentina e hizo círculos encima de este para que el orgasmo de Valentina fuera mucho más duradero y así o fue, mientras Juliana entraba y salía ahora mucho más lento la ojiazul gemía a causa de su éxtasis.

La morena se subió el boxers que apretó la erección aún presente debido a su no orgasmo y luego su pantalón así hasta llegar a el cinturón. Salió de las piernas de Valentina y besó su frente.

—Te amo, haz lo que te dije, llama a tus padres—Valentina salió del trance y lo primero que vió fue el bulto en la entrepierna de la morena  que acababa de salir de la habitación.

—¡Te lo recompenso en la noche!—luego lo pensó bien y recordó que esa misma noche iba a estar en casa de sus padres.

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Cord Villyn.

—Dos minutos tarde como siempre Juliana—dijo Lauren apenas la vió entrar por la puerta de la sala de juntas.

—Buenos días para ti también Lauren—replicó Juliana sentándose en la silla del jefe, justo al lado de Lauren—¿Aún no llegan los de Vans?

—No, y que bien que no han llegado sin ti acá daría mucho de qué hablar tu puesto de jefa—hizo comillas en la última palabra.

—Deberías tener sexo, falta te hace—Lauren rió—¿Ya lo has tenido?

—No te debe de importar, además si quieres que responda a tu pregunta pues...sí lo he tenido—justo cuando dijo eso un hombre de cabello oscuro y barba de tres días entró por la oficina dejando a su paso un olor a One Million de Paco Rabanne, luego por la misma puerta entró un hombre de baja estatura y con un poco de sobrepeso pero igual de elegante que el anterior.

—Buenos días Srta Lanwer—se miraron por un segundo y luego el hombre volvió a hablar—Usted deber ser Juliana Villyn, disculpe la tardanza mi socio tuvo algunos problemas—miró al hombre de baja estatura.

—Buenos días para usted también—dijo Lauren mirando los documentos que traía en su mano—¿Empezamos?

Todos asintieron.

—¿Qué me ofrece Srta. Villyn?—Juliana agarró el documento que le pasó Lauren y leyó por encima.

—Tengo entendido que su compañía ha tenido unos ingresos monetarios muy elevados este último mes, no?—el hombre alto asintió—Si comparamos ese ingreso con el del pasado mes la diferencia será mucho, no?

—Pues...he expandido mi negocio, exportaciones a otros países o otro tipo de exportaciones que no sean solamente zapatos—el hombre bajo interrumpió con una voz desgarrada.

—¿Qué es lo que quieren?—Lauren sonrió y vió la vulnerabilidad del hombre.

La vulnerabilidad en las personas sucede en muchos aspectos, pero la manera más fácil para lograrlo es enamorando y la segunda es hallando el punto débil de las personas, justo lo que Lauren encontró el el hombre.

—¿Qué pasaría si le digo que va a poder vivir como un rey toda su vida sin necesidad de trabajar?—el hombre gordo frunció el ceño y exclamó.

—¿Usted me está tratando de decir que quiere comprar nuestra compañía?—Lauren asintió y Juliana entendió lo que estaba jugando su compañera.

—Usted un hombre guapo y exitoso trabajando tan duro para ganar menos que todos los empleados de Vans Company, no le parece estúpido su sacrificio?—Lauren bajó su escote dándole una mejor vista a el señor de voz desgarrada.

—Vans Company no está en venta, lo lamento—dijo el hombre alto que fijó su mirada en Juliana y no la sacó de ahí.

—Uhm...una lástima, entonces esta reunión no sirvió de nada, no?—dijo Juliana siguiendo el juego de Lauren, el hombre gordo seguía embobado en Lauren que ahora le extendía por debajo de la mesa su número celular.

—Si lo que querían era que pierda mi tiempo lo han hecho, nos retiramos—miró a su socio—Vamos Artur, tenemos cosas que hacer.

Justo cuando se iban a ir Juliana captó que no le había pedido el nombre.

—Señor, no me ha dado su nombre—dijo mientras Artur y el sin nombre recogían sus papeles.

—Eric Tonson, encantado—dicho esto salió de la oficina.

Juliana giró su rostro a Lauren que ahora estaba mucho más blanca de lo normal.

—Él...no...—Juliana se acercó a ella y le extendió un vaso con agua—Yo...debo de hacer una llamada.

—¿Qué vamos a hacer con Vans Company?—Lauren salió de su shock por un segundo y exclamó casi sin aire.

—El lunes a primera hora hablamos sobre eso, adiós Juliana—dicho eso caminó hasta salir de la sala de reuniones.

¿Qué acababa de pasar?

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Hola, perdón por no actualizar. Se nos vino Eric, qué pasará con él?

Lean muy bien puesto que en cada capítulo hay una pista de la verdad.

No olviden seguirme y comentar así subo más seguido.

Los leo

xoxo