Chapter 20: Capítulo XX

A Step Forward (Juliantina)Words: 13250

"Amar, es abrazar el caos de alguien"

—Gaby Figueroa

Amar no es particularmente algo sencillo, por lo menos no para todos.

Hay personas que aman y se entregan con una sencillez admirable, con un valor total, con las heridas viejas por cicatrizar, pero listas para volverlo a intentar.

Y luego, en el rincón de la cocina, estamos las otras, las que tenemos miedo, muchísimo miedo. Pero no lo sabemos.

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Mansión Bradley

Lo primero que vió Juliana fue una cama blanca con acabados negros a su vez un cuadro de unas estrellas decoraba la pared al lado de la ventana con marcos blancos, un montón de fotos colgadas hacía decoración con la habitación, todo era tan hermoso que por un momento deseó haber tenido una familia.

—Es muy linda, por qué te fuiste?—preguntó la morena un poco curiosa.

—Quería que mi vida no dependiera a mis padres, quería ver el mundo con mis propios ojos y no en fotos que me mostraba mi padre en sus viajes de negocios, deseaba sentir lo que ellos me decían cuando cerraban un trato o compraban una marca, también quería cambiar de ambiente y olvidarme de mi primer amor—Juliana asintió callada, deseaba haber sido el primer amor de su novia, quería ser la primera en la vida de Valentina, pero, para su desgracia no lo podía ser.

—Mi habitación no era así, bueno la única que he tenido no era así, era linda pero jamás me enfoqué en eso, siempre viví con miedo y simplemente me ocultaba debajo de mis cobijas—Valentina sabía su historia aunque la morena jamás se la hubiera contado, lo supe desde que por curiosidad indagó en el pasado de su pareja en ese orfanato.

—Vamos a tener una habitación mucho mejor que esta cuando vivamos juntas, lo sabes no?—animó un poco mientras se acercaba para abrazar por la cintura a Juliana, luego posó su cabeza en el hombre de la menor. La amaba y no podía negarlo.

—¿Qué nombre has pensado?—Valentina sonrió y luego caminó hasta la cama en donde pidió a Juliana que se sentara con ella.

—Si es niño podríamos ponerle Valentín y si es niña...aún no lo tengo pensado—sonrió de lado y Juliana se acercó a ella para luego besarla con cuidado, justo como siempre lo hacían.

—¡Prima! Mi tía dijo qu...—la voz de una mujer entrando a la habitación hizo que Juliana se alejara de Valentina—...lo siento no sabía que tenías compañía, yo...—cortó Valentina riendo.

—No te preocupes, igual ya íbamos a bajar—se acercó a la joven y la abrazó—Te presento a Juliana, mi novia, Juliana te presento a Madison mi prima favorita—Juliana se acercó a la chica que la veía de arriba para abajo, casi analizandola y le extendió la mano como saludo.

—...un gusto conocerte Madison—la joven de cabello oscuro estrechó su mano de la misma forma—Val, voy iré al auto, creo que dejé mi billetera dentro—Valentina asintió como respuesta para luego enfocarse en Madison que intentaba no reírse.

—¡Oh mi Dios! No me dijiste que tu gusto por las mujeres no era un desliz, pensé que tu amor incondicional por los...—hizo una señal con sus manos para luego reírse.

—¡Eres una morbosa! Tu hermanito le coqueteo, puedes creer eso?—Madison negó varias veces para luego llevar a Valentina a la cama y hablar por largos minutos.

.

Mientras tanto Juliana se encontraba de camino a su auto, pero, justo cuando iba salir de la mansión Bradley una mano la jaló hasta adentro nuevamente.

—Hey, tu chica—dijo Oliver con una cerveza en la mano—Mi tía me dijo que eras la novia de mi primita, es verdad eso?—Juliana se aclaró la garganta y desabrochó el botón de su americana.

—Sí, soy su novia. Si me disculpas tengo que ir a mi auto, en otra oportunidad podremos hablar—volvió a alejarse pero nuevamente el hombre la trajo hacia él.

—¿Puedo acompañarte?—Juliana se estaba cansando del asunto, pero, justo cuando iba a subir el tono y dejar en su lugar al joven, Carlos, el padre de Valentina, intervino.

—¿Qué sucede?—Ninguno de los dos dijo algo—Oliver deja de molestar a Juliana y ve a la cocina, tu madre te necesita.

El joven bufó por lo bajo y se alejó.

—¿Te estaba molestando?—preguntó Carlos muy amable.

—No, no. Él estaba preguntando sobre mí, tengo que ir a mi auto. Lo veo en la cena—Carlos asintió y se alejó para que por fin la morena pudiera salir.

Desbloqueo su auto bmw m2 para después subirse en este, había puesto la excusa de ir a buscar su billetera, cuando realmente necesitaba llamar con urgencia a Lauren Lanwer sobre un correo que le acababan de enviar.

—¿Hola?—dijo la voz de Lauren una vez que contestó.

—Lauren, viste el correo?—preguntó.

—Sí, Eric acaba de cambiar su elección, no quiere invertir en Cord Villyn—se pausó por un momento.

—Quiere comprarlo—dijeron al sonoro.

—...no lo puede hacer verdad?—preguntó Juliana ahora con mucho calor.

—Él no puede, está claro. Eric Lonson sólo podrá comprar Cord Villyn si tú o tu abuelo lo ponen en venta o precio, otra forma sería que alguien más que sea heredero abintestato a tu abuelo lo ponga en venta, pero, Julianno Villyn esta muerto, tu no la vas a vender y tu abuelo no tenía más familia, eso creo—Juliana suspiró un poco y calmó sus ideas.

—El lunes le diremos que no está a la venta, Eric no podrá comprar nuestra compañía—dijo mucho más fría de lo normal—...en cambio, nosotras sí. Vans Company va comer de nuestra mano y tú vas encargarte de eso, recuerdas a su socio? Se notaba que le ponías, quiero que lo llames y lo convenzas de vender su parte del negocio, así Cord Villyn pasaría ser por derecho dueña de la mitad de todo Vans Company—Lauren asintió aunque Juliana no la pudiera ver.

—Lo llamaré inmediatamente, haré lo que sea para que sepa que le conviene vendernos su parte, de cuanto estamos hablando?—preguntó.

—Facebook compró WhatsApp por 16 millones de dólares, nosotros compraremos Vans por lo mismo, llamame si sucede algo—dicho esto colgó la llamada y salió de su vehículo.

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—Te estábamos esperando Juliana, siéntate—dijo Yeimy una vez que entró Juliana a el área del comedor—¿Por qué no te has quitado ese traje? Debes de tener mucho calor—era verdad, Juliana había olvidado por completo su temperatura corporal después de esa llamada que la dejó fría de tan solo pensar que podría alguien quitarle algo que hasta ahora poseía.

Yeimy se acercó a ella y empezó a quitarle la americana para dejarla únicamente en una camisa blanca.

—Listo—caminó hasta la cocina y avisó a todos que era hora de comer—Juliana, te presento a Melia, mi hermana y sus hijos que ya conocerás—Juliana saludó a todos con una sonrisa y se sentó al lado de Valentina.

—¿Y tu billetera?—susurró Valentina viendo las manos vacías de su novia.

—No estaba en el carro, debí dejarla en la habitación—susurró de la misma forma—...debemos de hablar sobre algo Val—la ojiazul asintió y empezó a comer.

—¿A qué te dedicas Julia?—dijo Melia un poco egocéntrica.

—Soy empresaria—Carlos asintió a eso y luego habló.

—Es dueña de Cord Villyn, toda una mujer de negocios—le lanzó una mirada de orgullo a su hija Valentina.

—Justamente nuestra competencia—dijo Melia haciendo que todos se quedaran fríos—¿Cómo se conocieron tu y mi sobrina?

—Es un poco chistoso porque Juls no podía sacar dinero de su tarjeta de crédito para pagar la cuenta, entonces yo me acerqué y la ayudé—unas risas suaves se escucharon por toda la mesa hasta que fueron cortadas por otra pregunta.

—¿No sabías cómo sacar dinero? No que eres una mujer de negocios?—la mano de Valentina fue directamente a la pierna de Juliana para tranquilizarla un poco, cosa que ayudó.

—Antes no lo era, un día antes de eso había recibido una llamada de me cambió la vida y literalmente jamás había tenido una tarjeta de crédito en mis manos—luego de eso la conversación transcurrió normal hasta que Oliver sacó un tema en el cual Juliana no sabía mucho.

—Primita, recuerdas tu época de enamorada enfermiza? Con ese tal...como se llamaba?—Valentina entrecerró los ojos mirando a su primo con ceño fruncido—En fin que ya no eres así no? Pobre de Juliana si tuviera que pasar por lo mismo que tu ex.

—Ese jovencito me caía bien, tenía carácter aunque mi hermana no le cayera del todo bien—Yeimy asintió a eso al igual que Carlos—Él era muy buen amigo de mi hijo, hasta recuerdo una vez que regañó a Valentina por hablarle feo a mi Olivercito, qué pasó con él?—Valentina suspiró ahora ella siendo la atacada por su tía.

—Simplemente no funcionó—sus padres sabían que esa no era la razón real y su tía lo sospechaba, la única que no sabía sobre él era Juliana, por esa razón preguntó por simple curiosidad.

—¿Cómo era él?—formuló Juliana mientras cortaba un pedazo de carne y se lo llevaba a la boca.

—Lo amé demasiado, llegué a depender de él, aparté a mis amigos de mí por él, hasta mi familia y ese fue mi error—una vez dicho eso su madre la miró con orgullo, esa época había quedado en el olvido al igual que los sentimientos que Valentina tenía.

—Tengo su nombre en la punta de la lengua—dijo Oliver pensando en el posible nombre que diría.

Pero, no fue él en decirlo, tampoco fue si tía, ni sus padres. Fue Madison la que ocasionó la caída de Juliana, fue ella la que hizo que la misma una semana después desapareciera.

—Se llamaba Eric Lonson y si me hacen un favor deja de nombrar al maltratador de mi prima por años, queda claro?—ordenó callandole la boca a todos en la mesa.

Las manos de Juliana empezaron a temblar, su cuerpo se sentía pesado, le costaba respirar y cada vez que lo intentaba sentía como su garganta ardía y su propia respiración la ahogaba más. No era posible que el mismo hombre que le hacía su vida un estrés diario fuera el que maltrató y golpeó a su novia por años, que fuera él mismo a quién amó por primera vez, él era el primero en la vida de Valentina Bradley.

Una vez procesado todo, mientras sufría en silencio de un ataque de ansiedad, las ganas de vomitar eran cada vez más fuerte lo que ocasionó que se levantara de la mesa arrastrando su silla a su paso hasta llegar al baño más cerca posible, vomitó y lloró durante diez minutos. Sentía que su vida se dificultaba cada vez más y con eso recordó la primera vez en que sintió todo destruirse. Revivió el momento en que, mientras dormía, su mejor amigo había desaparecido de su vida y a su paso todo lo relacionado con ella.

Oyó como golpes en la puerta la sacaban de su mente y tras eso la voz de Valentina.

—Juls, estás bien? Abre la puerta, por favor—dijo muy asustada.

—Estoy bien, solo me mareé un poco. Ya salgo—se levantó del suelo, descargó el baño y se lavó el rostro para después secarse con una toalla. Se miró al espejo y vió que no quedaba ninguna muestra de su llanto, sonrió como si nada se hubiera roto dentro de su mente y salió del baño para ver a Valentina preocupada mientras que los demás seguían hablando en el comedor.

—Mi amor...estás bien? Puedo prepararte un té si quieres o ir a comprar algo en la farmacia, podemos ir a...—interrumpió Juliana.

—...Valentina estoy bien, gracias. ¿Vamos a dormir?—habló un poco aturdida de todo lo que acababa de pasar, entrelazó sus manos con la ojiazul y  caminaron juntas hasta la habitación, una vez llegaron Juliana suspiró en alto cosa que confundió a Valentina, algo le pasaba a su morena.

—Buenas noches, Juliana ojalá mañana te sientas bien, vamos a hacer una fiesta—dijo Yeimy detrás de la puerta para luego retirarse.

—¿Por qué no te quitas esa camisa y te relajas para así darte un masaje Juls?—dijo Valentina sonriente.

Juliana buscó los botones de su camisa y los desabrochó lentamente, para luego quedar en un top negro, Valentina se acercó a la morena y desabrochó los botones del pantalón oscuro que tenía para así quedar solamente en ropa interior.

—Te amo, quiero que sepas que tus problemas son igual de importantes que los míos—Juliana asintió para luego besarla muy suave.

Cada una ya duchadas y en pijama se acostaron juntas en la cama blanca que era tan cómoda como lo aparentaba. Juliana sentía las ganas de decirlo a Valentina sobre su ex amor, quería decirle y eso iba a hacer.

Habían prometido no volver a mentir sobre algo importante y no sería ella la primera en romperlo.

—Val, tengo que contarte algo—le dijo mientras la abrazaba por la cintura—Pero promete que no vas a alterarte tanto.

Unieron sus meñiques como una promesa.

—Lo prometo, suéltalo—eso último lo dijo en tono gracioso para alivianar la situación.

—Yo sé quién es Eric...

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Acá termina mis dos capítulos que prometí.

Si les soy sincera me decepcioné mucho al ver los pocos comentarios en el capítulo anterior.

Así que por esa razón no sé si subir mañana otro, en fin mi mente decidirá.

Los leo

xoxox