HabÃan pasado dos dÃas desde el incidente con los militares.
El trabajo de Cloud era mucho más manejable y la gente estaba un poco más calmada.
Yuriko no habÃa aparecido frente al rubio durante todo este tiempo, al punto de que Saya estaba preocupada y fue a preguntarle si sabÃa del motivo.
Cloud solo negó con la cabeza pero Saya sentÃa que algo habÃa pasado entre ellos, aunque podÃa decir a ciencia cierta que no era algo relacionado con una posible relación entre los dos.
Cloud en estos momentos estaba esperando a que los militares hicieran su próximo movimiento.
Era obvio que el margen serÃa entre 2 a 3 dÃas, asà que solo habÃa que esperar.
Era mejor negociar antes de que la actitud de una de las partes empeore.
Cloud sabÃa muy bien que si los militares tomaban demasiado tiempo para iniciar una nueva negociación, la actitud de sus sobrevivientes serÃa mala contra los militares, quienes no intentaron mejorar su relación luego de lo que habÃa sucedido.
"¡Señor!¡Los militares han vuelto!" - gritó uno de sus subordinados mientras entraba por la puerta.
"Ok... voy de inmediato" - asintió el rubio mientras caminaba hacia la entrada.
* * * * *
El General Amami estaba molesto... muy molesto.
Ãl especÃficamente habÃa ordenado que no se pusieran en el lado malo del grupo opuesto, pero el idiota del soldado que mandó como lÃder de la negociación tenÃa que cagarla.
No solo habÃa tenido ideas obscenas con las mujeres del grupo opositor, sino que luego de que las negociaciones se rompieran, amenazó y apuntó con su arma al lÃder enemigo.
El general solo podÃa soltar un suspiro de alivio cuando vio que todos sus hombres habÃan vuelto a pesar de los problemas, pero ese alivio rápidamente se transformó en furia cuando escuchó los detalles de la situación, en especial cuando el lÃder del convoy alegó que la mejor opción era mandar una fuerza para oprimirlos y asà tomar control total del grupo.
El General Amami solo le dio una mirada con el ceño fruncido a su subordinado, ya que era obvio que él solo estaba dando esa idea por venganza y lujuria, tal parece que deseaba a la mujer conocida como Yuriko Takagi.
Amami rápidamente descartó su idea y degradó al hombre a soldado raso por su error.
Ahora, no solo habÃan fallado las negociaciones, sino que también todos los factores estaban a favor del grupo de sobrevivientes.
Ãl les debÃa el favor de haber dejado ir a sus tropas sin ningún rasguño.
El grupo enemigo tenÃan todas las desventajas, a menos que vayan por el camino de usar la fuerza, la cual no era la mejor opción.
En fin, durante estos dÃas, él habÃa estado pensando en diferentes propuestas para poder negociar, pero todas estas llegaban a una misma respuesta... no sabÃan que era lo que los sobrevivientes querÃan.
¿Protección?
Ellos eran autosuficientes en este aspecto, los antiguos hombres bajo el mando de Souichiro estaban haciendo un trabajo impecable y por lo que habÃa escuchado de su informante, no solo era un lugar seguro, sino que parecÃa ser la sociedad antes de que el brote se esparciera.
¿Comida?
Ellos tenÃan un supermercado y las casas alrededor de este para conseguir suministros, asà como cooler para poder mantener los congelados por mucho más tiempo.
¿Armas?
¿Mujeres?
Tampoco era la respuesta, porque el grupo opuesto al menos un 40% de ellos, eran mujeres, sin contar que para su dolor, al menos un tercio de las mujeres bajo su protección, habÃan sido vÃctimas de violación por sus hombres.
Ãl los sancionó, pero los eventos se repetÃan una y otra vez, al punto de que incluso algunos sobrevivientes empezaron a seguir esas oscuras acciones, quedando en una batalla civil que tuvo que usar la fuerza para someter.
Amami no tenÃa ninguna forma de poner la balanza a su favor en la próxima negociación, asà que solo podÃa esperar a que el lÃder enemigo no fuera tan 'cruel' con sus peticiones y asà poder llegar a un acuerdo mutuo.
Eso nos lleva a la situación actual.
Amami estaba junto a un grupo de sus subordinados en la entrada del supermercado.
El soldado que habÃa venido antes, estaba entre ellos y estaba mirando la entrada con frialdad y odio.
"Fue un poco más tarde de lo que pensé" - se escuchó una voz joven que salÃa de la entrada del supermercado, mostrando la apariencia de un apuesto chico de 18-19 años de cabello rubio pálido y ojos verde azulados.
"Es un placer hablar con usted frente a frente, Cloud Strife-san" - dijo Amami con una sonrisa.
"Veo que han investigado un poco, aunque no es sorpresa viendo que estamos en una negociación unilateral" - respondió el rubio con calma.
". . ." - el general solo guardó silencio mientras miraba al chico que era la cara visible de Souichiro en asuntos que no eran del bajo mundo.
Según el expediente que habÃa leÃdo, Cloud Strife era un huérfano que vivió en uno de los múltiples orfanatos que estaban bajo las donaciones del grupo Takagi.
El chico era un prodigio, desde joven demostró ser inteligente y maduro.
Con el tiempo también se mostró lo atlético que era.
Talento era una palabra que definÃa bien al joven que tenÃa en frente y era por eso que Souichiro lo tomó bajo su ala.
Ãl lo hizo relacionarse con su hija y sus amigos, llegando a una muy rápida amistad y con el paso de los años, él empezó a tomar ciertos asuntos en sus manos, aunque no eran relacionados al bajo mundo.
Según el archivo, la misión del chico era más que nada la seguridad de los territorios y él Äumplió bien su trabajo porque el Ãndice criminal de esos lugares, era de tan solo un 5%.
"Se un poco de ti, aunque es solo información simplificada" - respondió Amami con seriedad - "Pero con solo eso puedo saber que tipo de persona eres y viendo el trabajo que hiciste con estos sobrevivientes, refuerza mi conclusión"
"Gracias por el Äumplido, pero no creo que sea el momento para tener una charla de amigos" - sonrió el rubio - "Mejor vayamos directo al punto"
"No tengo problemas con eso" - asintió el general - "Dime... ¿que es lo que buscas?"
"Buena pregunta" - asintió el rubio - "Lo que busco es... estabilidad..."
"Estabilidad..." - murmuró Amami - "Ya veo... tienes mi misma opinión..."
"Efectivamente, después de todo, no quiero que vidas humanas se pierdan por un pequeño roce entre nosotros" - continuó el rubio - "Es por eso que tengo planeado que mantengamos nuestros grupos en paralelo, nosotros no nos meteremos en sus asuntos y ustedes no se meterán con los nuestros"
"¿Quieres ser un grupo autosuficiente?" - Amami solo entrecerró los ojos - "Sabes que no puedo tener a un grupo de 'renegados' en mi cuidad"
"Puedes tomarlo como quieras, pero tienes que recordar que nosotros somos personas que sobrevivieron sin su ayuda" - Cloud solo se encogió de hombros - "Vivimos todos nuestros dÃas luchando por sobrevivir con nuestras propias manos mientras que ustedes hacen sus cosas, nada va a cambiar"
"Sabes muy bien que la comida y las municiones se están haciendo escasas" - respondió el general con seriedad.
"No intentes engañarme, se muy bien que todavÃa tienen la artillerÃa pesada y al menos un 50% de su bodega llena de munición y lo de los alimentos es mucho más irrisorio..." - sonrió el rubio - "Después de todo, estoy seguro que la base militar tiene al menos dos contenedores protegidos contra EMP, asà que el tiempo de vida de sus alimentos es mucho mayor al de nuestras medidas de emergencia, sin contar que donde estamos, no es el único supermercado de la cuidad"
"Eres un hueso duro de roer" - murmuró con el ceño fruncido el general.
"Solo tengo unos buenos estrategas y consejeros" - sonrió el rubio mientras miraba hacia una ventana, donde se mostraba la silueta de Saya, quien estaba mirando con seriedad al grupo de militares.
"Resumiendo, lo que quieres es simplemente ser un grupo independiente" - dijo Amami con seriedad.
"Exacto, completo control de nuestras acciones" - asintió el rubio.
El general Amami solo suspiró con pesar ya que las cartas estaban sobre la mesa.
En un principio él querÃa que este grupo se uniera a ellos, asà tendrÃa una mayor fuerza militar, pero ahora eso no era más que un sueño distante.
"Ok... no nos meteremos con su grupo, claro, a menos que hagan algo que atente la seguridad de la ciudad" - respondió Amami con seriedad.
"¡General!" - gritó el lÃder del antiguo convoy - "¡No puede permitir que ellos estén fuera de control!¡DeberÃamos someterlos aquà y ahora!"
". . ." - los sobrevivientes miraron con furia al soldado que estaba gritando como ellos deberÃan estar bajo su mando.
La expresión del general se tornó horrible, más cuando vio la mirada de los hombres alrededor.
"¡Guarda silencio!" - gritó para intentar calmar la situación.
"¡Pero señor!" - gritó el soldado.
"¡¿A caso no comprendes la situación actual?!" - rugió el general - "¡No solo estás a punto de causar una guerra en la cuidad, sino que la muerte de cientos de soldados y civiles!¡Y todo por tu estúpido orgullo, lujuria y deseo de venganza! "
La expresión del soldado se contorsionó con furia mientras miraba al rubio, solo para sacar su pistola nuevamente y apuntar.
"¡Alto!" - gritó el general.
"¡Voy a hacer lo que debà haber hecho la vez pasada!" - rugió el soldado mientras se preparaba a apretar el gatillo, pero cuando lo iba a hacer, el sonido de un disparo resonó en el lugar mientras el cuerpo del hombre caÃa al suelo.
La mirada de Cloud era frÃa como el invierno al igual que los hombres que estaban mirando lo sucedido.
"Lamento haber disparado sin instrucciones, pero era segunda vez que te apuntaba Cloud" - dijo una bella mujer bronceada de cabello morado - "Ha pasado tiempo General Amami"
"Rika Minami del escuadrón de francotiradores..." - murmuró Amami con seriedad - "No esperaba que estuvieras aquÃ..."
"Cuando nos quedamos a cubrir el último vuelo, fui ir a ver como estaba mi amiga y al verla bien, decidà quedarme con su grupo.
Rápidamente el grupo que llegó con ella, caminó frente al general.
"Tantas caras conocidas" - suspiró el viejo general.
"General Amami..." - dijo Cloud con frialdad mientras apuntaba al cadáver del soldado caÃdo - "¿Como es que resolveremos eso?"
". . ." - la expresión de Amami solo se volvió más horrible, aunque rápidamente se calmó.
Ãl no estaba molesto con Cloud o con Rika, sino con el idiota que ahora estaba muerto.
Ãl sabÃa que querer estabilidad, no significaba lo mismo que no defenderse cuando los atacan.
En la mayorÃa de los casos, los seres más pacÃficos, eran los más letales a la hora de defenderse.
De hecho, las serpientes no eran seres violentos como muchos piensan, ellas solo atacan cuando van a cazar y cuando están siendo amenazadas, ellas primero advierten a su atacante, pero si estos no aceptan su buena fe, entonces tienen que estar preparados para al menos quedar en estado de gravedad.
"¿Que es lo que deseas?" - preguntó con seriedad el general.
"Quiero a los sobrevivientes que estén en peor estado" - respondió el rubio - "Esos que fueron vÃctimas de violación o asesinato, esos que no desean seguir viviendo"
"¿Por que?" - preguntó el general.
"Porque ellos merecen vivir, lo merecen más que esos bastardos que los dañaron" - dijo Cloud con frialdad - "La regla más importante de nuestro grupo es nunca dañar a nuestros camaradas, sea fÃsica o psicológicamente"
"Si uno de nuestros hombres es encontrado culpable de violación, nosotros lo sentenciamos a ser carne de cañón en nuestras exploraciones, terminando un 90% de ellos muertos a manos de esas cosas" - continuó el rubio - "Y si ellos logran sobrevivir y son encontrados culpables de un nuevo acto de violación, los 'descartamos' sin piedad"
". . ." - el general se quedó en silencio mientras veÃa al grupo de hombres bajo el mando del chico.
Se veÃa que eran leales y estaban en perfecto estado.
"¿Como haces para bueno... satisfacer a tus fuerzas?" - preguntó el general.
"Simple... no prohibimos la relación entre nuestros sobrevivientes, solo prohibimos la violación, el chantaje y otras formas de manipulación" - respondió Cloud con calma - "Aunque no voy a mentir, hay un pequeño grupo de mujeres que trabajan como compañeras para aquellos que no tienen pareja, aunque todo esto es por voluntad propia, eso si, tenemos ciertas reglas cuando se trata de ellas, entre estas, es que no tienen que ser violentos con ellas o sobrepasarse, si no se Äumplen esas reglas, esos hombres serán condenados de la misma manera a que fueran violadores"
". . ." - el general se quedó en silencio unos segundos mientras pensaba en si aceptar entregar a los menospreciado, aunque entre ellos estaban mujeres que sus hombres usaban para satisfacer sus necesidades, cosa que seguÃa molestándolo, después de todo, él tiene una hija que podrÃa ser vÃctima de esas prácticas.
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¿Quieren saber que es lo único bueno de traducir mi historia a pesar de todo el tiempo que me está consumiendo?
Que al menos puedo modificar los capÃtulos mientras lo hogo...
Ugh... no habÃa visto lo mal redactado que estaban algunos párrafos en esos dos primeros caps...
Al menos ahora puedo corregir algunas cosas (se encoje de hombros)
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