Yuriko en estos momentos estaba sentada en el escritorio del rubio.
Todos los papeles habÃan caÃdo al suelo mientras los dos seguÃan besándose.
"¡Hmph~!" - la mujer solo podÃa soltar gemidos ahogado al sentir las manos del rubio se dirigÃan a su firme trasero, solo para darle un pequeño pellizco - "¡Hmphhhhhhhhh~!"
Lentamente Yuriko lo atrajo aún más hacia ella mientras se acostaba sobre el escritorio.
Ella podÃa sentir como la calor de su cuerpo crecÃa con cada segundo mientras sus lenguas chocaban la una con la otra.
Era una sensación que no habÃa sentido con su fallecido esposo, después de todo, él era un hombre tradicional.
El solo pensamiento del futuro placer carnal que iba a sentir, hacÃa que su entrepierna llorara de felicidad y por lo que empezaba a sentir, él estaba similar.
Los dos separaron sus labios luego de unos minutos solo parar mirarse a los ojos.
"Si quieres parar... será mejor que lo hagas ahora" - dijo el rubio con seriedad - "Porque te juro que cuando empecemos, no pararé hasta que terminemos"
"¿Crees que pueda parar ahora que encendiste la llama que se habÃa apagado por meses?" - preguntó Yuriko con una mirada lujuriosa - "Ten esto en mene, Cloud-kun... no hay nada que pueda detener a una mujer excitada"
Yuriko nuevamente lo besó mientras gemÃa de placer al sentir las manos de su actual compañero en sus grandes montañas que tomaban mil y una forma.
Los besos de los dos amantes se hacÃan cada vez menos duraderos, todo gracias a la respiración irregular por sus crecientes niveles de excitación.
"Supongo que es tiempo de comenzar" - sonrió el rubio mientras veÃa como la mujer se quitaba su vestido de una pieza y lo lanzaba hacia la silla, solo para luego darle una sonrisa seductora.
La ropa interior de Yuriko estaba demostrando lo lista que estaba para iniciar su sesión de placer.
Cloud retiró lentamente las bragas de la mujer con los dientes para aumentar aún más su libido y por las miradas que le estaba dando, habÃa dado resultado.
"Cloud-kun~" - gimió la pelimorada.
"Espera un momento" - sonrió el rubio, solo para luego acercar su rostro a la intimidad de la mujer.
Yuriko estaba soltando suspiros de placer al sentir el aliento de su pareja en su vȧġɨnȧ, pero soltó un gemido de placer cuando él empezó a lamerla.
"¡Ah~!" - Yuriko estaba sintiendo como era devorada sin piedad, no habÃa milÃmetro alcanzable de su vȧġɨnȧ que no habÃa sido perdonado por la lengua del rubio - "¡Oh~ Kami~!"
"¡Kami-sama~!" - la pelimorada solo podÃa gemir en éxtasis mientras sentÃa como todo su mundo temblaba.
Souichiro nunca habÃa hecho algo como esto con ella y ahora comprendÃa de lo mucho que se habÃa perdido.
Cloud estaba completamente concentrado en darle placer a su pareja.
Su lengua jugaba con los labios de la vȧġɨnȧ de Yuriko mientras sus manos rosaban su pequeño botón rosado.
"¡Ah~!" - Yuriko se sentÃa en el cielo, esta era la primera vez que se correrÃa de esta manera - "¡No voy a poder resistir más~!"
"Hazlo" - dijo el rubio - "¡Córrete para mi!"
"¡Hyaaaaaaaaaaaaaaaaaan~!" - Yuriko solo soltó un agudo gemido mientras liberaba su eyaculación.
Ella solo podÃa respirar con agitación mientras le daba una mirada aún más lujuriosa a su pareja.
Si se habÃa corrido de esta manera en el juego previo, ya podÃa tener sus expectativas altas cuando entraran en el plato principal.
"¡Por favor~!" - gimió la pelimorada - "¡Te quiero dentro~!"
Cloud solo le dio una sonrisa mientras se acercaba a la mujer y le daba un beso que poco a poco se volvÃa cada vez más salvaje.
Lentamente retiró sus pantalones junto a su ropa interior, mostrando su duro miembro.
Yuriko solo se lamió los labios, mostrando una actitud que nunca pensarÃan que ella tendrÃa.
Cloud se excitó aún más al ver la expresión de zorra de la mujer y no se hizo esperar.
Con gran calma puso su masculinidad en la entrada del jardÃn secreto de la mujer, un jardÃn cubierto por un pequeño bosque púrpura.
"¡Vamos Cloud-kun~!" - gimió nuevamente la mujer mientras movÃa su cadera de forma sugerente.
"Aquà voy" - dijo el rubio mientras entraba lentamente a la mujer.
"¡Aquà está~!" - gritó Yuriko en éxtasis - "¡Por fin luego de tanto tiempo~!"
"¡Ah, Kami!" - gimió el rubio - "¡Estás apretada!"
"Supongo que es tiempo de enseñarte como trabaja una mujer con experiencia" - sonrió Yuriko mientras le daba una mirada sensual.
Lentamente los dos se levantaron mientras aún estaban unidos, solo para caminar al gran sofá que estaba a un lado.
Los dos cayeron a él solo para iniciar una nueva sesión de besos mientras seguÃan conectados.
Yuriko estaba arriba mientras lo miraba - "Empecemos"
"Ok" - asintió el rubio mientras veÃa como la mujer lentamente movÃa sus caderas - "¡Ah~!"
"Y recién empezamos cariño" - sonrió Yuriko mientras empezaba a saltar sobre el rubio - "¡Ok Kami~!¡Llegas tan profundo~!"
Los dos empezaron a mover sus caderas con mayor maestrÃa mientras se miraban a los ojos inundados de lujuria.
Yuriko estaba sintiéndose como nunca, estaba usando una posición que habÃa querido probar por años.
"¡Aprietas tan rico, Yuriko-san!" - gimió el rubio mientras la tomaba de la cintura y la empezaba a penetrar con mayor fuerza.
"¡Kami-samaaaaaaaaaaaaaaaaa~!" - gimió la mujer mientras se corrÃa, pero el problema era que su pareja continuaba penetrándola sin descanso y esto hacÃa que su eyaculación fuera aún mayor - "¡Espera un poco~!"
"Lo siento pero no puedo parar" - gimió el rubio, quien siguió penetrándola sin importarle sus súplicas - "¡Se siente tan bien estar dentro de ti!"
"¡Hyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan~!" - Yuriko solo podÃa gemir mientras sentÃa su interior temblar en placer.
Cada estocada que su pareja le daba, rosaba sus puntos sensibles.
Yuriko solo podÃa abrir la boca en éxtasis mientras gemÃa sin control.
Placer, eso era lo único que pasaba por su mente en estos momentos.
Ella sentÃa que los dos en estos momentos eran bestias en celo.
"S-S-Se... ¡S-Se siente tan bien~!" - gimió la pelimorada mientras se agachó ligeramente para que sus dos rostros quedaran frente al otro y asà iniciar una nueva guerra de lenguas.
Sus grandes pechos nuevamente se encontraron con los duros pectorales del rubio mientras este la penetraba sin descanso.
"¡Se siente tan bien estar arriba~!" - gimió Yuriko mientras se levantaba de golpe y arqueaba la espalda - "¡Kami, no creo poder vivir sin esto~!"
"¡Yuriko-san!¡Estoy...!" - gimió el rubio mientras tomaba a la mujer de sus grandes nalgas.
"¡Ah Kami~!" - gimió la pelimorada - "¡Dentro~!¡Quiero que te corras dentro~!"
"Pero..." - Cloud solo le dio una mirada llena de sorpresa.
"¡Solo hazlo~!" - gimió la mujer - "¡No quiero que te salgas~!"
Y como si Äumpliera sus palabras, Yuriko se presionó contra él para que no se separaran.
"¡Kami, Yuriko-san!" - gimió el rubio mientras apretaba los dientes - "¡Al diablo!"
Cloud rápidamente volvió a tomarla de la cintura y a penetrarla con fuerza, solo que esta vez lo hacÃa a gran velocidad - "¡Lo que sea que sucede, ya no importa!"
"¡Kami-samaaaaaaaaaaaaaaaaaa~!" - gimió Yuriko.
"Juro que te volverás monja luego de decir tantas veces Kami-sama" - sonrió el rubio mientras continuaba sus movimientos.
"¡P-Pero es que se siente tan bien~!" - respondió Yuriko - "¡Se siente tan bien tenerte dentro de mi al punto que me estoy volviendo loca~!"
Cloud no dijo nada más, solo la penetró con mayor fuerza.
"¡Por favor Cloud-kun~!¡Córrete pronto porque no puedo resistir más~!" - Yuriko solo podÃa rogar por piedad en estos momentos.
Ella no podÃa comparar su resistencia con la del chico.
La pobre mujer no habÃa tenido acción por meses mientras que el chico habÃa estado activo sÄxuȧÅmente.
"¡Aquà voy!" - gritó el rubio mientras le daba una última estocada.
"¡Hyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan~!" - Yuriko solo pudo soltar un agudo gemido al sentir como llegaba profundo en su intimidad y liberaba su carga dentro de ella - "¡Aaaaaaaaah~!"
La mujer no pudo resistir más.
Ella calló sobre el pecho de su pareja mientras respiraba agitadamente.
Cloud no estaba muy diferente, él estaba respirando con dificultad luego de su momento de intimidad.
Los dos se miraron lentamente, solo para volver a unir sus labios.
"¡Hmph~!" - aunque Yuriko solo pudo soltar un gemido de placer al sentir como el miembro del rubio dejaba su intimidad.
El lÃquido de amor mezclado de los dos, escurrió por la intimidad de la mujer mientras los dos seguÃan devorándose al otro, finalizando por fin su primera sesión de placer.
* * * * *
Pasaron 15 minutos para que los dos se calmaran.
Yuriko en estos momentos estaba reposando en los brazos de su amante mientras lo miraba con una sonrisa satisfecha.
"Ahora que" - dijo el rubio con una media sonrisa mientras acariciaba su suave cabello morado - "¿Tenemos una relación o simplemente solo fue una escapada?"
"Hmm...." - por primera vez en todo el tiempo, Yuriko pensó las cosas con calma.
Antes no habÃa podido porque estaba completamente concentrada en el placer pero ahora que todo habÃa terminado y su mente estaba nuevamente en perfecto estado, era obvio que tenÃan que hablar.
Lentamente la culpa empezó a invadirla, ella habÃa tenido relaciones con el enamorado de su hija, aunque técnicamente no eran anda aún, pero eso no importaba, ella sabÃa del enamoramiento que Saya tenÃa con el rubio, de hecho, habÃa que ser ciego para no verlo.
"Yo..." - Yuriko no sabÃa que decir.
Ella no mentirÃa, este habÃa sido el mejor sÄxo que habÃa tenido y no era que las sesiones con su esposo fueran malas, sino que eran monótonas.
Tener sÄxo con Cloud fue el momento más feliz que habÃa sentido luego de que el brote iniciara. él era todo lo que podÃa pedir en un amante. Ãl era atento, cariñoso y tenÃa unas técnicas bastante buenas para una persona que acababa de perder su vɨrġɨnidad hace poco más de un mes, sin contar que su pene era grande.
"No se..." - continuó la mujer - "No puedo decir que te ame porque todavÃa siento algo por mi esposo, pero no voy a mentir... me gustas... si no fuera por eso, no habrÃa tenido sÄxo contigo..."
Cloud solo escuchaba las palabras de la mujer.
"Me gustas Cloud-kun... me gustas porque eres amable... me gustas porque eres cariñoso... me gustas porque eres alguien en quien puedo depender... me gustas porque te pareces a mi esposo... me gustas... me gustas porque eres tú..." - sonrió Yuriko mientras lo besaba cada vez que paraba de hablarle - "Me gustas... pero no te amo... al menos no aún..."
"Comprendo..." - asintió el rubio - "Supongo que este será nuestro secreto"
"Si... no puedo permitir que las demás lo sepan, menos mi hija... no cuando..." - la bella mujer iba a seguir, pero fue interrumpida por el rubio - "No lo digas... lo se muy bien..."
"Ok" - asintió Yuriko - "Pero por ahora... déjame ser tu amante perfecta... asà que quedémonos asà por un momento, quiero seguir escuchando los latidos de tu corazón"
"No tengo problema con eso, yo también quiero sentir tu cuerpo cerca del mÃo" - sonrió Cloud mientras la abrazaba con cuidado - "Por ahora nosotros somos pareja"
"Por ahora somos pareja" - sonrió la pelimorada mientras los dos volvÃan a besarse - "Aunque tengo que admitir que no quiero que esto termine, no ahora que por fin siento esas chispas que no sentÃa desde hace tiempo"
"Veo que alguien no quiere separarse de mi" - sonrió el rubio mientras pellizcaba la nariz de la mujer.
"Sueña" - Yuriko aún con su sonrisa, pero esta desapareció rápidamente - "Pero creo que es tiempo de que nos separemos porque estoy segura de que Saya-chan tiene que andar preguntando por mi"
"Cierto..." - Cloud solo soltó un suspiro mientras veÃa como la bella dama se levantaban, mostrando en todo su esplendor su desnudo cuerpo cubierto de sudor.
"Aunque si te soy sincera, necesito un baño" - dijo Yuriko mientras pasaba las manos por sus prominentes pechos.
"Por suerte para ti, esta oficina tiene baño" - dijo Cloud - "¿Me quieres acompañar?"
"Me ofendes al preguntar, cariño" - respondió la pelimorada mientras era tomada de la cintura - "Pero nada de otro Round, Saya-chan tiene que estar buscándome y no quiero que me descubra haciendo algo como esto"
"Va a ser difÃcil con tal belleza tentándome, pero voy a hacer todo lo posible por mantener mi control" - asintió el rubio mientras los dos caminaban hacia el baño - "Por cierto, recuérdeme decirle al grupo de limpieza que venga a bueno... hacer su trabajo"
"Ok" - asintió Yuriko.
Dicho eso, los dos desaparecieron dentro del baño, aunque solo se asearon esta vez.
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