Ya era de noche y Cloud estaba sentado en su oficina.
Miku estaba descansando en paz, aunque era observada por Shizuka para asà asegurarse de que todo estuviera bien.
Rei y Saya estaban todavÃa descansando.
Saeko estaba tomando un baño, mientras que las demás ȧduÅtas estaban haciendo diferentes cosas.
Ãl solo podÃa soltar un suspiro al recordar todo lo que habÃa pasado.
"Tal vez... solo tal vez... esto no sea tan malo..." - murmuró el rubio mientras pensaba que si la chica salÃa adelante de esto, podrÃa dejar su pasado atrás con mayor facilidad.
"¿Dices que podemos usar este momento como una terapia de shock?" - preguntó una voz femenina.
"Exacto" - asintió Cloud con calma - "Aunque me sorprende de que estés aquÃ, Yuriko-san"
"Digamos que lo que me dijo mi hija, me ocasionó una comezón que no me puedo quitar, asà que necesito tu ayuda" - sonrió seductoramente la pelimorada.
Cloud suspiró, pero no negó la petición de la mujer, asà que vio como ella cerraba la puerta con seguro.
* * * * * *
A la mañana siguiente, Cloud estaba abriendo los ojos con pesar, solo para notar la aún durmiente mujer de cabello morado que estaba recostada sobre él.
Luego de haber realizado su acto de pasión, los dos cayeron dormidos sobre el sofá, aunque como no era primera vez que algo como esto sucedÃa, Cloud tenÃa mantas.
Cloud solo negó con la cabeza cuando notó como una gran cantidad de ventanas aparecÃan una detrás de otra.
[Requisitos Completados, Personaje Rei Miyamoto puede ser reclutada]
[Requisitos Completados, Personaje Saya Takagi puede ser reclutada]
Pero la que más le sorprendió fue la última.
[Requisitos Completados, Personaje Yuriko Takagi puede ser reclutada (Condicional)]
"¿Condicional?" - se preguntó el rubio con el ceño fruncido mientras presionaba la pantalla.
[Condicional: Para poder reclutar a este personaje, se necesita Äumplir las condiciones estipuladas en la ventana de reclutamiento]
El ceño fruncido de Cloud se profundizó aún más cuando leyó esto, asà que presionó la ventana de reclutamiento de Yuriko, solo para dijera la condición adicional.
"Ya veo..." - murmuró el rubio mientras asentÃa - "Supongo que tiene sentido"
[Condición: Reclutar a Saya Takagi]
Cloud le dio una mirada a la sonriente mujer, solo para luego asentir con cuidado.
Era obvio que Yuriko no dejarÃa a su hija atrás, no con todo lo que habÃa pasado, después de todo, Saya era la única familia que a ella le quedaba.
Pero pensando en esto, también se puso a pensar el motivo del porque recién ahora aparecieron las pantallas de reclutamiento de Saya y Rei.
Cloud se puso a investigar un poco más y notó que habÃa un poco más de información.
[DÃa X. Mes X: Usuario logró completar los requisitos para reclutar a Personaje Rei Miyamoto]
[2: Relación Romántica: Consumar su relación de alguna forma (Sexo con Consentimiento, Compromiso, Matrimonio). Dependiendo de la relación, habrá más requisitos)]
[3: Nivel de Afecto al Máximo, Otros Requisitos han sido negados]
"Eso no explica porque no fue el mismo dÃa" - pensó el rubio - "¿Y que es eso de afecto al máximo?"
[Afecto: Aumenta y disminuye dependiendo de la persona y sus acciones. Mientras más alto o bajo sea el afecto, mayor será la dificultad de aumentarlo]
[Afecto está por defecto en 0 (Neutral) y para reclutamiento tiene que haber un mÃnimo de 100 (Amor (Variable))]
[Los niveles de afecto son los siguientes: -200 (Enemigo a Muerte), -150 (Odio profundo), -100 (Enemigo), -50 (Odio), -25 (Repulso), -10 (Molestia), 0 (Neutral), 10 Interés, 25 (Amigo), 50 (Mejores Amigos), 100 (Amor (Variable)), 150 (DarÃa mi vida), 200 (Alma Gemela (Variable))]
[Dato adicional: Afecto no afecta las decisiones de los personajes a nivel general, solo las decisiones referentes al Usuario]
[Dato adicional 2: Afecto no Nubla el juicio de los personajes, o sea, un personaje con Afecto Max (200), no seguirá incondicionalmente las decisiones del usuario]
[Dato adicional 3: Afecto solo es una medida numérica para poder identificar que piensa un personaje de ti, no mide el nivel de Amor/Odio, que él siente por el Usuario, pero estas emociones influyen el nivel de aumento y disminución de Afecto]
"Ok... eso me saca de la duda que es afecto, pero aún no explica el motivo de porque el de la alerta retrasada..." - murmuró el rubio mientras se ponÃa a pensar, pero la respuesta no aparecÃa sin importar cuando lo pensara - "Supongo que tendré que hablarlo con ellas..."
"Hmm..." - antes de que pudiera seguir con sus pensamientos, escuchó como Yuriko empezaba a murmurar cosas y moverse de un lado para otro.
Cloud con cuidado movió sus brazos para prevenir que ella se cayera - "Despierta Yuriko-san"
"Cinco minutos más..." - murmuró la pelimorada.
"Lo lamento, pero no creo que tengamos más tiempo, no cuando tenemos que mandar a limpiar la oficina" - respondió el rubio - "Pero si quieres, podemos quedarnos, aunque estoy seguro de que alguien descubrirá lo que hicimos"
Yuriko abrió los ojos cuando escuchó esto.
No era como si se avergonzara de estar en una relación con el rubio, sino que todavÃa no era el momento para que su hija supiera que se estaba acostando con el chico que ella estaba enamorado y que habÃa tenido sÄxo nada más ayer.
Ella se sentÃa mal por Saya, más sabiendo como serÃa cuando ella descubriera de sus encuentros, pero sinceramente, ella no podÃa hacer nada.
Desde la primera vez que estuvieron juntos, Yuriko habÃa redescubierto la maravilla de ser mujer. Ella estaba sintiendo nuevamente las mariposas que habÃa sentido con su esposo.
Yuriko estaba volviendo a experimentar la fase de luna de miel, pero cada vez que le sonreÃa a su pareja, la imagen de decepción de su hija llegaba sin que ella pudiera hacer algo.
La excitación de haber escuchado la experiencia de su hija, habÃa desaparecido completamente, ahora solo quedaba una mujer que no sabÃa que hacer realmente.
"B-B-Bueno... Será mejor que me vista rápido entonces" - murmuró Yuriko mientras se vestÃa a gran velocidad, para luego salir de la oficina.
Cloud la miró con sorpresa, ya que nunca pensó que ella se irÃa tan rápido.
* * * * * [???] * * * * *
"Mierda..." - murmuró un hombre obeso mientras corrÃa a su máxima velocidad posible - "¡Mierda!¡Mierda Mierda Mierda Mierda!"
Ãl no era otro que el padre de Koichi Shido, Ichiro Shido.
Ichiro habÃa vivido toda su vida como alguien de élite, ya que él venÃa de una lÃnea de polÃticos, pero a diferencia de su padre y abuelo, que tuvieron que pelear por sus puestos, él lo tuvo todo fácil.
Los amigos de su padre lo ayudaron y gracias a sus ya existentes conexiones, él solo tuvo que ser un poco más osado.
Poco a poco se empezó a hundir en la bohemia.
Su padre intentó detenerlo, pero cuando menos lo supo, él tuvo un "accidente".
Ichiro ahora tenÃa pleno control de la familia, asà como de los contactos.
Ahora podÃa hacer lo que él quisiera, teniendo una vida aún más caótica.
Ichiro habÃa perdido la cuenta de cuantas mujeres habÃa arruinado, pero a pesar de todo eso, nunca pudo tener un heredero.
Cuando por fin lo tuvo, estaba feliz.
Pero no todo terminó bien para la mujer.
Para asegurarse de que ella no hiciera algo estúpido, la mandó a asesinar, quedándose con el pequeño que llamarÃa Koichi.
Ichiro le enseñó a su pequeño desde niño todo lo que sus padres nunca le enseñaron a él, haciendo con esto que el niño tuviera una misma mentalidad a la suya, lo cual le hacÃa sentir orgulloso.
Por fin tendrÃa un heredero competente para mantener a la familia.
Pero eso no es importante en estos momentos.
Ahora, él estaba corriendo por su vida.
Todo comenzó, un dÃa atrás.
Ãl junto a los demás del consejo, habÃan sido trasladados a un recinto de máxima seguridad.
Ichiro estaba un poco preocupado por su hijo, pero dejó sus pensamientos a un lado porque sabÃa que como él, Koichi no morirÃa con facilidad.
Pero mejor volvamos al asunto.
Ichiro estaba viviendo su vida normal.
Comer bien, hablar con sus semejantes y complacerse con las mujeres civiles que podÃa encontrar.
Pero todo cambió cuando el Comandante General le advirtió que no siguiera con esa conducta.
Ichiro no le prestó importancia, incluso se volvió más violento con sus "parejas", al putno de amenazarlas si es que decÃan algo.
Esto llegó a oÃdos del Comandante General, asà que con permiso del primer ministro, él tomó a Shido y lo puso en las campañas de reconocimiento.
El primer ministro también estaba molesto por su actitud, asà que no fue difÃcil de convencer.
A las pocas horas, la campaña salió, con Ichiro entre sus filas.
Decir que estaba asustado, era decir poco.
Ichiro estaba completamente aterrado, al punto que su cuerpo temblaba como gelatina.
Sus únicos pensamientos fueron mantenerse junto a los soldados experimentados, para asà mantenerse con vida, pero tal parece que dios no querÃa que fuera fácil, ya que a las pocas horas de haber salido, un gran grupo de zombies habÃa aparecido frente a ellos.
Los soldados pelearon con fiereza, pero "Ellos" eran demasiados.
Ichiro hizo lo primero que se le vino a la mente, ignorando las órdenes de su lÃder, él salió corriendo sin importarle las vidas de los demás.
Los soldados solo negaron con la cabeza, sin prestarle más atención a esa escoria.
Ichiro no paró.
Ãl continuó corriendo hasta que por fin sintió que estaba a salvo.
El cansancio le golpeó de lleno, cayendo dormido sin mucha dificultad.
Cuando por fin despertó, él continuó con su camino de regreso, pero como habÃa estado tan asustado, él no sabÃa hacia donde tenÃa que ir.
Caminando sin rumbo, se escondÃa cada vez que escuchaba el gruñido de los zombies, saliendo solo cuando creÃa que estaba a salvo.
Como dicen, mala yerba nunca muere.
Ichiro continuó con su travesÃa, pero mientras más caminaba, peor se volvÃa su situación.
Ãl no tenÃa comida y la fatiga le estaba empezando a ganar.
La única ventaja que tenÃa por el momento, era que con toda su grasa acumulada, no estarÃa en un grave peligro, al menos por un tiempo.
Ichiro solo podÃa maldecir su estupidez.
Tal vez si hubiera esperando un poco, podrÃa haber sucedido un milagro y los soldados hubieran ganado.
Eso nos deja en la situación actual.
Ichiro estaba mirando hacia todos lados ya que sentÃa un grave peligro cerca.
"Juro que cuando vuelva..." - murmuró el hombre obeso, solo para sentir un escalofrÃo.
Algo lo estaba mirando desde las sombras.
". . ." - él empezó a temblar mientras miraba hacia todos lados, solo para volver a correr.
"Ha... Ha...Ha..." - su respiración estaba agitada, su pálido, sus latidos erráticos, pero nada de eso importaba.
"¡Grrrrrrrrrrrrrrrrrr!" - el gruñido de los zombies cada vez se hacÃa más cerca, pero lo que más le aterraba, era que se escuchaban por todos lados.
Su rostro se puso más pálido, sus piernas cedieron ante la presión, solo para caer a los pocos segundos.
"No.... "¡No!" - gritó el hombre mientras escuchaba como algo o alguien se acercaba lentamente.
Ichiro con mucho cuidado dirigió su mirada, solo para aterrarse al punto de orinarse encima.
Frente a él, habÃa un hombre pálido con ropas rasgadas, pero esto no era lo que le aterraba, sino la mirada fija que esos ojos rojos le estaban dando.
La baba corrÃa junto a lo que parecÃa ser sangre mientras el "hombre" se acercaba hacia donde estaba.
"¡Atrás!" - gritó Ichiro mientras se arrastraba - "¡No te acerques!"
Pero el "hombre" no le hacÃa caso, de hecho, parecÃa divertirse al ver a Ichiro arrastrarse.
"Eso" lentamente caminó hacia donde estaba el hombre caÃdo, con una expresión de diversión mientras jugaba con su comida.
"¡No te me acerces!" - gritó Ichiro - "¡¿A caso no sabes quien soy?!"
"¡Grrrrr!" - el "hombre" solo gruñó.
Ãl no comprendÃa que era lo que su comida trataba de decir.
"¡Grrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr!" - el rugido de los zombies se acercaba y Ichiro se aterraba aún más.
El "hombre" - rugió de vuelta, haciendo con esto que todo volviera a estar en silencio.
Ichiro continuó arrastrándose, pero sin darse cuenta habÃa chocado contra una pared.
El "hombre" pareció perder interés en las acciones de Ichiro, asà que corrió con facilidad hacia su lado.
Lentamente lo tomó del cuello mientras su presa intentaba safarse de su agarre.
Ichiro estaba empezando a perder el aliento.
Su captor lo tenÃa agarrado con firmeza.
Los ojos del "hombre" brillaron ligeramente mientras abrÃa su mandÃbula y se acercaba lentamente.
Las pupilas del consejal se redujeron mientras abrÃa la boca para intentar gritar, pero sin resultados, solo que para dentro de unos segundos, escucharse el sonido de la carne desgarrándose.
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CapÃtulo 60 en *******.
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