Capítulo 15
¡Adiós! MI ESPOSO SIN DESEO ( Odalys )
CapÃtulo 15
Odalys se sobresaltó con el grito, y por un momento no pudo reaccionar: miró a Melba, quien la observaba desde la cama del hospital, y se dirigió hacia la puerta de la habitación.
â¿Qué estás diciendo?â.
¿Jugar con él? ¿Qué pensaba él?
La voz de Gerson era profunda: â¿Dónde estás ahora?â.
*En el hospitalâ¦..
Antes de que pudiera decir que su madre estaba enferma, fue interrumpida de manera brusca: âOdalys, si vas a buscar excusas, al menos encuentra una creible. Ayer estabas ansiosa por divorciarte, ¿y ahora qué enfermedad tan grave te ha dejado sin fuerzas ni para levantarte de la cama? ¿O será que todo este teatro no es más que un juego para llamar mi atención?â.
Odalys sabia que no tenia una buena imagen en la mente de Gerson, pero no pensó que fuera tan mala, él ni siquiera tenia la paciencia de dejarla terminar de hablar y ya la habia juzgado. Entonces, tomó una profunda respiración para contener la amargura que subia por su garganta: âNo soy yo, es mamá. Tiene una fiebre de cuarenta grados, acaba de ser ingresada al hospitalâ.
El hombre al otro lado del teléfono de repente guardó silencio.
âNo lo sabias. ¿verdad?â, era el turno de Odalys de ser sarcastica. âTu madre está enferma y la sirvienta solo recuerda llamarme a mi y nunca se le ocurrió avisarte. En estos tres años, ¿sabes cuántas veces he hecho de hija por ti?â.
Lo más ironico fue una vez, cuando recibió una llamada de Carmen diciendo que Melba se habia desmayado. En ese momento, Gerson la estaba dificultando en el trabajo, y el departamento de personal para complacerlo, le negó el permiso. La situación fue urgente, asi que se ausentó sin permiso. Luego, él sin distinción, la reprendió frente a todos los trabajadore: âSi no puedes soportar la presión, vete a ser la ninita mimada en tu casa. ¡Grupo Borrego no acoge desechos!â.
Ella fue tonta, por dejarle bien delante de todos, no se defendió ni dijo nada.
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Odalys todavia recordaba las miradas de desprecio y desdén de los colegas en la empresa. El tiempo parecia detenerse en ese momento, y después de lo que pareció una eternidad, la voz indiferente de Gerson se escuchó: âLa próxima vez que pase algo asi, llámameâ.
Ella no detectó en sus palabras ningún signo de ceder, y aunque lo hubiera hecho, no lo habrÃa pensado mucho, ya habia tenido suficientes ilusiones. Asà que no respondió, simplemente colgó el teléfono. Temiendo que Melba notara algo, se demoró un buen rato en el pasillo antes de volver a entrar.
Gerson llegó rápidamente, ella echó un vistazo a Melba, que se habia vuelto a dormir en la cama. Cada vez que
se enfermaba, se debilitaba tanto que parecÃa perder la mitad de su vida.
*Tengo algo que decirteâ.
Gerson pensó que iba a hablarle otra vez de divorcio y funció el ceño con irritación: âLo que sea, podemos hablar después. Mamá está tan enferma ahora, no tengo tiempo para tus escenasâ.
¿Todavia pensaba que estaba jugando con él?
Odalys se volteo para decir algo, pero su mirada cayó en una mancha roja en el cuello de su aún esposo. Esa posición⦠No pudo evitar una risa fria, qué descarado, ¡ni siquiera se hablan divorciado y ya ni se molestaba en ser discreto!
Ella dijo: â¿Entonces deberÃa decirlo aqui?â.
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Gerson la miró con dureza y salió de la habitación con grandes pasos.
En el pasillo, Odalys metió las manos en los bolsillos y miró la pared blanca opuesta: âEl médico quiere que mamá se haga un examen detalladoââ
Gerson frunció el ceño: â¿Qué pasa?â.
âNo lo sé, el médico dice que tenemos que esperar los resultados para conocer la situaciónâ, terminó de hablar y levantó la muñeca para ver la hora. âMamá acaba de dormirse y no se despertará en un buen rato. Dejemos que la cuidadora se quede por ahora, todavia queda más de una hora para que la oficina de registro civil cierre por el mediodia, todavia llegamosâ.
Al escuchar eso, Gerson la miró con una expresión oscura; desde que ella habia comenzado con lo del divorcio, su actitud hacia él se habla vuelto fria y punzante, y eso le causó a él una irritación que no podia expresar ni tragarse, y todo le molestaba e irritaba: â¿Mamá está asi y tú solo piensas en el divorcio? Odalys. ¿tu conciencia fue devorada por un perro?â.
¿Su conciencia? Se habla desgastado con su indiferencia y distanciamiento repetidos.
âSi asi lo dices, entonces siâ.
La actitud despreocupada de Odalys provocó que Gerson entrecerrara los ojos, recordando la última vez que. delante de él, compró un bolso para hombre, habla pensado que ella solo lo habÃa hecho para molestarlo y que en pocos dÃas se lo entregaria. Antes no era la primera vez que algo asà sucedia, solo para hacerle sentir celos, ella compraba intencionalmente cosas que pudieran ser malinterpretadas como regalos para otros, al final siempre terminaban guardadas en el armario de casa. Pero en una cena la noche anterior, él habia visto a un hombre con el mismo bolso en sus manos; al principio pensó que era solo la misma marca, pero los artÃculos de lujo tenÃan números de serie únicos, por alguna razón que desconocÃa en ese momento, lo tomó y echó un vistazo, era el mismo que Odalys habÃa comprado aquel dia.
â¿Tan desesperada por deshacerte de mi, para engancharte con alguien más? ¿El bolso de la otra vez lo compraste para él? Un hombre viejo y feo como ese, ¿qué le ves, eh?â.
Ella no entendia qué estaba diciendo él otra vez, pero se estaba quedando sin paciencia, frunciendo el ceño con irritación dijo: â¿No te cansas, no te agotas de hablar tanto?â.
El hombre se rio con sarcasmo: âLo del divorcio lo discutiremos después, mamá sigue con suero y no puede quedarse sin cuidados por el momentoâ.
Eso ya no le gustó a Odalys, siempre pensó que las cosas podrÃan complicarse si se alargaban: âPodrÃamos dejarlo a cargo de un cuidador por un rato, no te tomará mucho tiempoâ.
El semblante de Gerson se oscureció aún más, una sombra cayó sobre sus ojos: âDije que arreglaremos otra citaâ.
Odalys no captó su subtexto y propuso: â¿Qué tal esta tarde?â. De todas maneras, ya habia pedido permiso en el trabajo, no le importaba si era medio dÃa más.
El suero de Melba no era mucho, deberÃa terminarse en la mañana. La oficina de registro civil cerraba a las cinco y media, de cualquier manera, habia tiempo suficiente ese dÃa. Pero apenas habia terminado de hablar cuando Gerson de repente agarró su mandibula, su voz sonó amenazante en su oido: âLos hombres no soportan la presión, cuanto más te apures, menos haré lo que deseasâ, el tono de su voz llevaba una clara advertencia y era desagradable.
âGerson, el que tendrÃa esos pensamientos no es un hombre, es una bestiaâ, le respondió Odalys sin cortesias, apartando su mano y marchándose.
Mirando la silueta de la mujer desaparecer en el ascensor, Gerson se sintió molesto, tan molesto que querÃa fumar. Después de pararse un rato, giró y entró en la habitación del hospital, pero apenas lo hizo, fue recibido con una almohada que le golpeó en el abdomen.
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Capitulo 15
Melba lo miraba con una cara que mostraba su decepción: âSi ni siquiera sabes cómo tratar a tu esposa, ¿de qué basurero saliste? Estamos en el hospital, deberias ir a hacerte una prueba de paternidad ahora mismo. ¡tu padre y yo definitivamente no podrÃamos tener un hijo tan malo como tú!â.
âAnoche recién estuviste con ella, y hoy ya quiere divorciarse de ti, dime la verdad, ¿será que ya estás viejo y no funcionas eh?â.
Al oir aquello, los ojos de Gerson se tornaron frios, su voz bajó varios tonos: â¿Odalys te dijo que anoche dormi con ella? ¿Y que, queremos divorciarnos?â.
Ãl pensaba que esa mujer, por un lado, armaba un escándalo para el divorcio y por otro, hacia chismes a sus espaldas, sabiendo que si madre se enteraba, definitivamente no aceptaria el divorcio, pensaba
erróneamente que, ¡realmente la habla subestimado!