Capítulo 43
¡Adiós! MI ESPOSO SIN DESEO ( Odalys )
CapÃtulo 43
El dia de la fiesta de cumpleaños coincidió con el fin de semana y Odalys se levantó temprano. Después de terminar el pedido de Noelia y descansar solo dos dias, ya habla aceptado otro trabajo. No tenia opción, si no se esforzaba al máximo, ¡nunca podria pagar esos trescientos millones de deuda!
La familia Borrego siempre celebraba los cumpleaños de manera discreta, invitando solo a los parientes de las familias Rios y Borrego. En años anteriores, ella siempre llegaba temprano a la mansión para ocuparse de recibir a los invitados, pero ese año no planeaba Ir tan temprano. Tarde o temprano se divorciaria de Gerson y, desde ese momento, debla empezar a distanciarse poco a poco de la vida que habÃa llevado, dándole tiempo a Melba para que se acostumbrara a la idea. Después de todo, no podia seguir fingiendo ser la perfecta esposa de Gerson toda su vida y Melba acabaria enterándose.
Odalys echó un vistazo al reloj y se puso a trabajar en el pedido que tenia en mano, que era un bol de porcelana, no muy dañado. Cuando se concentraba en su trabajo, perdÃa la noción del tiempo, y solo cuando sono el teléfono se dio cuenta de que ya eran las dos de la tarde y tenia hambre. La llamada era de Gerson, ella estiró su cuello entumecido y contestó. Antes de que pudiera hablar, la voz grave del hombre se hizo oir: âBajaâ.
HacÃa casi un mes que no tenÃan contacto, ese dÃa era una ocasión especial, él venÃa a recogerla para llevarla a la mansión para la celebración.
Odalys, viendo que era hora, dijo: âEspera un momento, me pondré un poco de maquillajeâ.
Aunque solo era una cena familiar y no era necesario vestirse formalmente, tampoco podia ir demasiado casual. Por suerte, cuando se mudó de Oasis Sereno, se llevó algunas prendas de alta costura; sin embargo, la persona al otro lado del teléfono respondió con impaciencia: âNo necesitas maquillarte, baja ahora mismo. Te doy cinco minutosâ.
ParecÃa de mal humor, se notaba solo por su tono de voz, y era comprensible, ¿cuándo él habÃa tenido quel esperar por alguien?
Odalys se miró en el espejo, tenia el cabello recogido en un moño improvisado, la cara lavada, vestida con una camiseta de algodón barata y pantalones deportivos. Si a él no le importaba dar una mala imagen, ella tampoco tenÃa por qué esforzarse en mantener las apariencias, asi que solo se cambió de zapatos y bajó. Antes de salir, agarró un par de panes para calmar el hambre.
El coche de Gerson estaba aparcado afuera del edificio, él estaba apoyado contra el auto, fumando en silencio, una camisa negra envolvÃa su torso, emanando una presencia sombrÃa y tranquila. Llevaba puesto un traje de alta costura, con un precio de siete cifras, y en su muñeca relucia un reloj de lujo, un icono de extravagancia que contrastaba con el humilde vecindario, no era difÃcil imaginar lo despreciativo que Gerson debÃa sentirse al verla en ese estado, con el ceño tan fruncido que parecÃa capaz de matar moscas. Aunque no dijo una palabra, su mirada expresaba claramente su desdén: â¡Mira cómo vives después de dejarme. como una mendiga!â.
Justo cuando Odalys iba a abrir la puerta del coche, la mirada severa de él se posó sobre ella: âTermina de comer y limpiate las migajas antes de subirâ.
Ella quiso preguntarle si hubiera sido igual de brusco si Noelia estuviera comiendo el pan frente a su coche. Pero hacer esa pregunta sonaria a celos, asà que solo respiro hondo y se contuvo, terminó de comer el pan rápidamente y, a propósito, sacudió su ropa exageradamente frente a él: â¿Puedo subir al coche ahora, señor maniático?â.
La cara de Gerson se podia describir como tremendamente molesta: âIncluso si nunca alcanzaste el nivel de una dama de alta sociedad, eras una verdadera esposa rica. Por favor, cuida tu comportamiento para no ser el hazmerreir de todos alliâ.
Sin embargo, Odalys soltó un bufido: â¿Acaso una esposa rica no puede decir la verdad?â.
Gerson permaneció en silencio. Al parecer, esos tres años de vida como dama rica habÃan sido muy interesantes para ella.
El coche salió del complejo de departamentos y se unió al tráfico congestionado; media hora más tarde, Odalys frunció el ceño: âEsta no es la dirección de la mansiónâ.
Gerson la miró con desden y dijo: â¿Planeas presentarte asi? Puede que a ti no te importe, pero a mi si me importa no pasar vergüenzaâ.
Odalys le lanzó una mirada de desden, ¿quién decia que no era necesario maquillarse? ¡Hombres y sus palabras sin peso!
Gerson la llevó a un estudio de imagen, donde no solo la maquillaron, sino que también le pusieron un vestido de gala. Al verse en el espejo, con un maquillaje tan elaborado, frunció el ceño como si le pareciera excesivo: â¿No es demasiado formal para una cena familiar?â.
En los últimos años, nadie se habÃa vestido formalmente para esas cenas. Imaginándose llegando asÃ, sabial que serÃa el centro de atención como si fuera un panda en el zoológico, lo que la hacÃa sentir incómoda. Gerson, con las piernas cruzadas, lela una revista en el sofá. Al escucharla, levantó la vista y la miró: â¿Quién te dijo que era una cena familiar?â.
â¿Eh?â. Odalys sintió un presentimiento incómodo. â¿A qué te refieres? ¿No es solo una cena con parientes cercanos como siempre?â.
âEste año mamá quiere hacer algo grande, dice que quiere alejar las malas vibrasâ.
Melba siempre habia sido supersticiosa, adorando a santos. Odalys no tenÃa problema con que quisiera hacer algo grande; siempre y cuando ella fuera feliz, cualquier cosa estaria bien. Pero, ellos estaban casados en secreto. Si hacian una gran fiesta, inevitablemente tendrÃan que enfrentarse a los medios.
*¿Cómo me presentaré contigo para recibir a los invitados?â.
Con Melba presente, él no podria fingir que no tenian relación alguna. Además, los parientes de las familias Rios y Borrego conocÃan su identidad. Con tanta gente hablando, era seguro que su relación saldria a la luz. Sin embargo, él no parecia verlo como un problema: âComo sea que te consideres, asi te presentasâ.
â¿Estás bromeando?â. Odalys apenas podia contener su emoción. â¡Vamos a divorciarnos pronto!â.
Nunca habÃan pensado en hacer pública su relación y en ese momento que estaban por divorciarse, jiba a ser del conocimiento de todos! ¿Ella estaba loca o Gerson habÃa perdido la razón?
âNo iré a la fiesta, llama a mamá y explicale, dile que estoy enferma, hospitalizada o de viaje, cualquier excusa servirá. En unos dÃas le celebraré su cumpleaños por separadoâ.
Ese parecÃa ser el único camino a seguir, pero Gerson la miró con frialdad y se levantó: âEntonces tendré que explicar en la fiesta por qué la Sra. Borrego no puede asistir, espero que todos puedan entender tus motivosâ.
Lo que insinuaba era claro: ella asistiera o no, su relación se harÃa pública y además quedaria como la desconsiderada de la familia, asi que Odalys solo lo quedó apretar los dientes con furia..
Viendo que ella lo miraba sin hablar, Gerson se levantó y dijo: âVamos, tú eres la anfitriona. Si llegas después de los invitados, ¿qué pensarán?â.
Odalys no podia calmar la ira en su corazón, pero no pudo evitar ser sarcastica: âSupongo que Noelia también estará allà esta noche, ¿no es asi?â.
Recordó el atuendo tradicional de la última vez, un regalo para Melba. Noelia también habÃa querido comprarlo, seguramente para esa noche.
Capitulo 43
Pero, Gerson respondió con indiferencia: âNoâ.
No le habla dado una invitación, aunque Noelia se la habia pedido directa e indirectamente.
Odalys rio con desden: âNo es de extrañar que actúes sin preocupaciones, Noelia no estarà , asi que no tienes que considerar los sentimientos de tu amanteâ.
Lo único que recibió a cambio fue la espalda de Gerson alejándose, ella apretó los puños y lo siguio. La fiesta de cumpleaños se celebraba en la casa de la familia Borrego, y con solo ver los autos aparcados en el jardin, ya sabia que era un evento grandioso y en cuanto el coche se detuvo, sin esperar a que el le abriera la puerta, ella misma la empujó y bajo.
Al ver eso, Gerson frunció el ceño descontento, pero no dijo nada. Pronto la alcanzó y. con un leve gesto de su brazo, le indicó que lo tomara, ella se quedó atónita por un momento, su mente estaba sorprendida. nunca habÃa asistido a un evento importante con Gerson, esa seria la primera vez. y él le pedÃa que se agarrara de su brazo.
Gerson miró la hora y con impaciencia le recordó: â¿Quieres que todos piensen que nosotros, los esposos. no estamos en buenos términos?â.
Recobrando el sentido, aunque por dentro maldiciendo que efectivamente no estaban bien, su mano tomo con seguridad el brazo del hombre, pero tan pronto como entraron al salón, ella vio a la persona que el habia asegurado con firmeza que no estarÃa presente en la fiesta de cumpleaños.