CapÃtulo 123
-Oye, oye, esto es porque me secuestraste. Si no, ¿cómo iba a�
No alcanzó a terminar cuando Roman la interrumpió, -No te preocupes, no me importa y tampoco
deberÃas preocuparse.
No mostraba incomodidad, al contrario⦠se sentÃa cómodo, muy cómodo.
Nerea se quedó sorprendida, -¡Yo no estoy preocupada!
-Señor Presidente, Srta. Nerea, hemos llegado.
Javier detuvo el carro y abrió la puerta.
Habiéndose quedado en el carro por cinco o seis horas, incapaz de ganarle una discusión, Nerea estaba desesperada por salir. Apenas bajó, se encontró frente a una mansión de lujo, majestuosa y espectacular.
Dentro de la mansión, habÃa pabellones imponentes, fuentes y lagos con aguas cristalinas y patos, hasta un bosque artificial que tapaba el cielo. Claramente era una villa privada de primer nivel.
En el gran portón dorado de entrada, estaban grabadas las grandes letras de âSanzâ.
¿Era la Mansión Sanz?
Nerea murmuró para sÃ, -No es de extrañar que puedan tener una mansión tan lujosa aquÃ.
Roman observó el asombro en sus ojos, -Tengo una en Camden que es diez veces más grande.
Al oir esto, Nerea se giró para mirarlo, ¿Y qué? ¿Estaba presumiendo de su riqueza?
-¡Ay, el Sr. Roman ha llegado!
-¡Cuánto tiempo sin verlo! Por favor, entre, el patriarca ya lleva tiempo esperándolo en el estudio.
Desde dentro de la mansión, salió un grupo de mayordomos y sirvientes vestidos con trajes formales, sonriendo ampliamente mientras se acercaban a dar la bienvenida y tomaban las cosas de Javier.
Justo cuando Nerea iba a hablar, Roman le dijo, -Por favor, Srta. Nerea..
Nerea se quedó en silencio.
¿Ella tendrÃa que quedarse aquà por la noche?
Pensaba que lo de no haber transporte para volver era solo una excusa para engañaria, pero viendo lo aislado que estaba el lugar, parecÃa ser verdad.
¡Roman!
Apenas entraron al vestÃbulo principal, desde las serpenteantes y altas escaleras se escuchó una voz masculina especialmente clara.
Nerea levantó la vista y vio bajar de la tercera planta a un hombre alto, de rasgos atractivos, vistiendo una camisa casual y pantalones largos, con el cabello corto teñido de un color claro. ParecÃa tener una edad similar a Roman pero con un aura completamente diferente.
Si no se equivocaba, debÃa ser el hijo mayor de la familia Sanz, Laureano.
-Finalmente llegas, te he estado esperando todo el diaâ¦
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Capitulo 123
Su mirada sonriente se congeló al posarse en la joven que acompañaba a Roman, cubriéndose de un asombro inigualable.
-¿Nerea?
Nerea, sorprendida por ser nombrada de repente, lo miró extrañada. ¿Cómo es que él la conocÃa? ¿HabÃa llegado a ser tan famosa después de Cantante Con Máscara que incluso él la conocÃa?
-Roman, ¿cómo la trajiste? ¿Acaso ustedes�
Miró a Roman incrédulo, buscando confirmación en su mirada, pero este solo apretó los labios suavemente, como recordándole algo, manteniendo una expresión serena.
Viendo como sus ojos pasaban de asombro entre ella y Roman, Nerea rápidamente captó todo, -No te confundas, apenas lo conozco. Solo coincidimos en el camino y me dio un aventón.
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