Capitulo 151
CapÃtulo 151
¿Qué pasó anoche? ¿Por qué no puedo recordar nada? ¿Por qué�
-¡Toc, toc, toc!
Justo cuando Nerea estaba a punto de llorar de la frustración, alguien tocó la puerta.
-¿Quién es?
Ella preguntó con cautela, agarrando un jarrón que estaba a su lado.
¿Será el delincuente de anoche el que toca a esta hora?
-Señorita, soy yo. El desayuno ya está listo, el jefe me mandó a despertarte y traerte ropa para que te
cambies.
La voz de Javier se filtró desde afuera, y Nerea suspiro aliviada, abriendo la puerta para arrastrarlo hacia
adentro.
-¡Ay!- Javier se sorprendió, mirándola con asombro. -Srta. Nerea, ¿qué pasa?
Nerea lo miró seriamente, -Javier, voy a hacerte unas preguntas y necesito que me respondas con la
verdad.
-Claro, claro.
Javier asintió.
-¿Qué pasó después de que me emborraché anoche?
-¿No recuerdas nada?
Aunque él sabÃa todo, Javier fingió sorpresa.
Mmm, siempre que tomo pierdo la memoria, no es la primera vez.
-Ya veo.- Javier pensó un momento. -Bueno, no sé exactamente, ¿sobre qué quieres saber especificamente?
-Yoâ¦
Nerea, avergonzada de expresar directamente su sospecha, jugueteó con su pijama. -¿Quién me cambió la ropa?
-Una de las empleadas de la familia Sanz.
¿Una empleada?
-¿En serio?
Si, la vi con mis propios ojos llevándose ese vestido de zorro fuera de la habitación. Si no me crees, puedes preguntarle.
Nerea: -¿Y estas marcas extrañas en mi cuello? ¡Ayer no estaban!
-Esas marcasâ¦
Javier parecÃa incómodo, lo que la hizo sentir aún más ansiosa. -¡Dime! ¿Acaso alguienâ¦?
-Te las hiciste peleando con Maia después de beber
Capitulo 151
Javier la interrumpió, y Nerea se quedó boquiabierta.
¿Qué? ¿Marcas de pelear con Maia?
-Ja⦠Jajaja!
¡Asà que era eso!
No se enfadó por haber sido golpeada, sino que se sintió enormemente aliviada de que no hubieral ocurrido lo que temÃa.
-¿Y mi teléfono, también lo rompió ella?
-Si, exactamente.
-Menos mal, me morÃa de miedo, pensé queâ¦.
Ella se llevó las manos a la frente, soltando un suspiro de alivio, finalmente calmada.
Javier también respiro tranquilo.
Después de tantos años en el trabajo, lo que habÃa aprendido era cómo mentir con los ojos abiertos, aunque esta era la primera vez que cubrÃa a Roman de esta manera.
-Está bien, ya no tengo más preguntas⦠Nerea empezó a decirle, pero entonces notó un olor en la habitación que la puso nerviosa de nuevo. -No me estarás mintiendo, ¿verdad?
-¡Por supuesto que no!- Javier afirmó con sinceridad. -¿Por qué te mentirÃa? ¿Qué ganaria con eso?
Claro, podrÃa ganar un ascenso, un bono o incluso convertirse en el asistente de confianza del jefe, pensó para sÃ.
Nerea: -Entonces, ¿de dónde salió ese olor a desinfectante?
-¿Cuál olor?
Aunque ella lo mencionó de manera indirecta, Javier, siendo muy astuto, entendió de inmediato. ¿Nerea estaba hablando del olor de un hombre?
-¿Cómo podrÃa ser? ¿Yo no huelo nada? Solo hay olor a iris en el aire. ¿No será que tu olfato está alterado?
-¡Imposible! Nerea lo negó rotundamente. -Mi olfato ha sido más sensible que cualquier persona promedio desde pequeña. ¿O crees que en el Gran Tomeo de Piedras Preciosas pude identificar esmeraldas con matices violetas por casualidad?
Al escucharla, Javier se alarmó.
Roman habia pasado toda la noche en la habitación de Nerea y solo salió al amanecer.
Si, como decÃa Nerea, habÃa un olor a desinfectante en el aire, ¿podrÃa ser que el jefe realmente hubiera hecho algo con ella?