CapÃtulo 41
-Sr. Roman, por favor, tranquilo. La seguridad en el centro de San Esteban siempre ha sido excelente, y no hemos tenido casos de niños desaparecidos en los últimos meses. Estoy seguro de que
encontraremos a Neo.
El mayordomo levantó la vista hacia Roman, cuyas facciones se endurecÃan cada vez más bajo la intensidad de su mirada oscura y helada, lo que causó un escalofrio incontrolable en el mayordomo.
Desde que la madre de Roman falleció, lo que más le importaba a Roman era su sobrino.
A pesar de estar atrapado en los negocios del grupo, siempre hacia algo de tiempo para volar desde Londres a San Esteban solo para pasar tiempo con el niño. Nunca hubiera imaginado que Neo desapareceria de manera tan misteriosa hoy. En los más de veinte años que habia trabajado en la casa de Neo, nunca habÃa visto a Roman tan furioso.
Ya habian pasado más de diez horas desde la desaparición del joven señor, perdiendo la ventana de tiempo critica para una búsqueda efectiva. Si algo malo le hubiera pasado a Neo, las consecuencias serian inimaginablesâ¦
La noche se hacia más densa, y la villa ya estaba completamente iluminada. Después de mirar el reloj incontables veces, la poca paciencia que le quedaba a Roman se esfumó por completo.
-Iré a buscarlo yo mismo.
Frente a la villa número 27 en Lago de Ensueño.
Nerea, sosteniendo la mano de Neo, se quedó boquiabierta frente a la puerta, -¿Estás seguro de que esta es tu casa? Esta una mansión de cinco pisos.
-Si, vamos a entrar, ¿si?
Nerea estaba atónita. Pensaba que habÃa encontrado a un niño perdido en la playa, pero resulta que era el niño de una familia adinerada que se habÃa escapado de casa. ¡La villa era incluso más grande que la nueva casa que su familia habÃa comprado con tanto esfuerzo!
-Bueno, entonces vamosâ¦
Antes de que pudiera terminar su frase, varios policias y sirvientes salieron corriendo de la villa, emocionados de ver a Neo, lo abrazaron con alivio.
-¡Ha vuelto, ha vuelto!
-Neo, ¿dónde has estado todo este tiempo? ¡Has tenido a tu tio y a todos nosotros muy preocupad
-¿Mi tio está aqu�- Neo, emocionado, trató de soltarse de los brazos del policia, -Déjame ir, ¡quier
ver a mi tio!
Nerea, resignada ante la travesura del niño que habÃa provocado una búsqueda policial, sacudió la cabeza con resignación. -Si tu tio ya está en casa, mejor me voy.
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¡No te vayas!- Neo, al escuchar que ella queria irse, se desesperó y la agarro firmemente de la mano, ¡Prometiste quedarte conmigo toda la noche!
-Eso fue antes de saber que tu tio habÃa regresado.
-Pero, peroâ¦â
balbuceaba, hasta que con confianza le declaró, -¡Pero mi tio es el hombre más guapo del mundo! ¡Es el número uno del universo!
14:09
Capitulo 41
Nerea se quedó sin palabras. ¿Qué tenÃa que ver el fÃsico de su tio con esto?
-Señor Roman, el niño ha vuelto-, anunció el mayordomo entre lágrimas, corriendo hacia el vestÃbulo para informarle. Al oir esto, la tensión en los oscuros ojos de Roman se disipó al instante.
-¡Tio!
Desde lejos, la voz alegre y tierna de Neo resonó.
Pero antes de que pudiera lanzarse a los brazos de Roman, fue detenido por una voz frÃa y severa, -Neo, ven aqui ahora mismo.
Neo, al ver el rostro sombrÃo de Roman en el vestÃbulo frenó en seco su carrera.
Estaba en problemas, cuando Roman lo llamaba con esa seriedad, era señal de que estaba a punto de ser castigado.
Curiosa, Nerea entró, preguntándose si el tio de este niño travieso realmente serÃa tan guapo como para ser considerado el número uno del universo. En sus dos vidas, habÃa conocido a muchas personas, pero la única que podrÃa merecer tal elogio era Roman.
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