Odié mi existencia cuando dejé que me besaras por segunda vez.
Una vez tuve tus labios humectados sobre los mÃos, fue como si por un momento hubiera paz mundial, no hubiese mala gente y como si inexistieran problemas.
Fue bueno, hasta que acabó.
Mi corazón bombeó más rápido esta ocasión, haciéndome más patético de lo que soy.
« Debà haber cortado mis sentimientos de raÃz y no haber dejado un trocito, el cual fantasea todavÃa floreciendo »
« Se sintió tan fenomenal, que supo a culpa. El movimiento de tus labios, que fue distinto; la forma en que retenÃas tu respiración y luego la expulsabas sobre mis labios de complemento; y la forma en que era penetrado por tus ojos, que me hacÃan sentir pequeño y miserablemente espléndido »