CapÃtulo 131
Ella giró su rostro para mirar a Laureano, quien quedó completamente deslumbrado por su belleza impactante en ese instante, tosiendo fuertemente y derramando algo de su café por la sorpresa.
¡Finalmente entendió por qué Roman,estaba tan profundamente atrapado!
Desde
pequeño se habÃa codeado con la alta sociedad, acostumbrado a ver todo tipo de celebridades y damas de familias distinguidas, pensó que era inmune a la belleza, pero una
eco fue antes de encontrar mujer verdadera deslumbrante.
¡No podia seguir mirándola!
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Si lo hacÃa, empezarÃa a tener pensamientos indebidos sobre la mujer de su amigo.
Si hubiera sido otra persona, seguramente habrÃa actuado sin moral ni limites, pero tratándose de Roman, era mejor resignarse. La vida era más importante.
-Eres, especialmente hermosa, tan hermosa que me daria miedo llevarte a una fiesta.
-¿Por qué? ¿Tu novia estará alli? ¿Qué tal si vamos por separado?
-No es eso.
Laureano negó con la cabeza, principalmente temÃa atraer tiburones que pusieran sus ojos en ella, y que Roman lo tomara a mal.
En el jardÃn trasero se celebraba la fiesta con temática de animales.
Cuando Nerea apareció, su presencia elegante y radiante capturó la atención de todos los invitados de
la fiesta.
Casi todos los hombres quedaron maravillados, elogiandola sin cesar, mientras que las mujeres, envidiosas y curiosas, empezaron a murmurar sobre ella.
Apenas Laureano entró a la fiesta, el mayordomo le informó que el patriarca lo esperaba en el estu para discutir asuntos importantes.
Asintió, y antes de irse, le advirtió a un grupo de hombres claramente interesados, -Esta es la Srta. Nerea, la hija menor de la familia Carris de Londres, y la invitada especial de Roman hoy.
Hizo énfasis en que era una invitada especial, haciendo que sus amigos captaran el mensaje al
instante.
Qué pena, encontrar a una belleza asà y que ya estuviera comprometida.
Considerando la reputación de Roman, algunos se alejaron con resignación, pero después de que Laureano se fue, otros no pudieron resistirse a acercarse con sus copas intentando socializar con ella.
-Señorita, señorita, no llores másâ¦
-¡Déjenme en paz, no me molesten!
Maia estaba sola, llorando a mares junto al rÃo, rechazando con impaciencia los intentos de consuelo de su sirvienta.
-¡Basta ya, déjenme sola!
GAL
Capitulo 131
Se levantó y corrió hacia el jardÃn trasero, buscando un lugar tranquilo para seguir llorando. Pero inesperadamente, en la fiesta de disfraces de animales organizada por su primo, vio a Nerea.
Ella habia transformado en una seductora zorra, vistiendo un provocativo vestido rojo, rodeada de hombres, riendo y coqueteando con ella sin parar, su coqueterÃa se esparcÃa por toda la fiesta, incluso Maia podia sentirlo desde la distancia.
Y esos hombres estaban completamente hechizados por ella, incapaces de apartar la vista de su vestido, tratando de hacerla reir por todos los medios, entre ellos celebridades y empresarios reconocidosâ¦
-¡No puede ser!
Maia, de repente, se llevó las manos a la cabeza y comenzó a gritar furiosamente.
¡Esa zorra! Teniendo a Roman no le bastaba, y aun asà se atrevia a flirtear descaradamente. ¡Qué mujer más desvergonzada!
¡Cómo podrÃa merecer a alguien tan bueno como Roman!
No, tenÃa que exponer su verdadera cara.
Con eso en mente, sacó su teléfono y tomó varias fotos de Nerea mezclándose con esos hombres, luego, con una sonrisa de triunfo, se acercó a ella en el centro de la fiesta.
Zorra!