CapÃtulo 154
Samson, enfurecido, se zafó de los empleados que lo rodeaban y miró hacia el joven que se erguÃa imponente en la escalera del salón.
¿Laureano, el heredero del clan Sanz,,el primogénito de la familia Sanz? Lo habÃa visto más de una vez en las noticias financieras y en reuniones de la alta sociedad.
-¡Señor Sanz, buenos dÃas!
Samson se ajustó las mangas y alzó la voz, -Soy Samson, el CEO de Moda Serena, y el prometido de Nerea. Lamento mucho haber irrumpido hoy en su hogar, no fue mi intención molestar, solo querÃa encontrar a Nerea.
Desde que se emborrachó anoche, no he tenido noticias de ella, su teléfono está apagado y nadie cercano puede contactarla. Sabiendo que está sola en una ciudad desconocida, estoy realmente preocupado, ¿Me permitiria verla?
¿Samson?
¡Asà que él era el prometido de Nerea!
Laureano entrecerró los ojos, instintivamente miró hacia la cocina y luego le hizo una señal a Liam.
El mayordomo, entendiendo el gesto, ordenó a un grupo de empleados que lo sacaran.
-¿Qué hacen? ¡Sueltenme!
Samson, al ver que los empleados volvÃan a rodearlo, se desesperó.
Ya habÃa dicho quién era, si bien otros podrÃan no conocer su relación con Nerea, la noticia de su compromiso habÃa recorrido Londres. Laureano, que era una figura tan pública, ¿cómo no iba a estar al
tanto?
¿Acaso tenÃan algo que ocultar? ¿Acaso Nerea habÃa tenido algún problema en la familia Sanz?
Laureano, con un gesto de impaciencia, bajó las escaleras.
-Señor Samson, la familia aún está durmiendo, por favor, no haga ruido. Si tiene algo que decir, podemos hablar afuera.
-¿Por qué? ¿Por qué tenemos que hablar afuera? Solo déjame ver a Nerea y no habrá necesidad de discutir aqui. ¿O es que le hicieron algo? ¿Dónde está Nerea ahora?
En el segundo piso, Nerea, disfrutando de la vista de ese iris negro bien cuidado junto a su cama, oyó de repente un alboroto afuera, con una voz familiar entre los ruidosâ¦
-¿Samson?
Al abrir la puerta y ver a Samson rodeado por empleados en la entrada, un destello de sorpresa cruzó sus ojo
¿Realmente era él? ¿Cómo habÃa llegado aquÃ?
-¿Nerea? ¡Nerea!
En su forcejeo, Samson levantó la vista y al ver a Nerea, sus ojos se iluminaron, y con un esfuerzo se libro de los empleados y corrió escaleras arriba.
-¿Nerea, eres tú? ¡Eres tú! ¿Estás bien? ¿No te han herido? ¿Nadie te ha molestado?
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Al llegar arriba, agarró con fuerza los hombros de Nerea, tanto que le dolió un poco. Frunciendo el ceño, ella le preguntó, -Estoy bien, ¿pero qué haces tú aqui, Sam?
-Ayer por la noche te llamé, pero parecÃas haber bebido demasiado, la llamada se cortó a la mitad y nadie contestó después, hasta queâ¦
Mientras hablaba, recordó la atmósfera de silencio mortal al otro lado del teléfono la noche anterior y los gemidos ambiguos de ella, apretando las manos inconscientemente, mirándola de arriba a abajo, como buscando algún indicio sospechoso.
Pero no habÃa nada.
Nerea parecia estar bien, sin rastro de malestar fÃsico y desde que entró es la casa de los Sanz hasta ahora, no habÃa visto a Romanâ¦
¿HabÃa sido todo cosa de su imaginación la noche anterior?
¿Los sonidos no eran más que divagaciones de ella estando ebria, pero y el estruendo que escuchó?