CapÃtulo 402
Laureano le pasó a Nerea y a Elisa unas uvas que acababa de lavar. Nerea le ofreció una a Roman, que estaba asando carne, -¿Está dulce?
-Está dulce.
-Oigan, ¿podrÃan dejar de usar el fruto de mi trabajo para lucirse como pareja?
Neo los interrumpió, -¡Nerea, yo también quiero!
Nerea tomó una uva brillante y jugosa y se la acercó, +¡Ãbrete!
-No, quiero la que tienes en tu boca, esa está más dulce.
Se inclinó para besar a Nerea, pero Roman lo levantó de un tirón, con una mirada sombrÃa y un tono de voz fria, Liam, ayúdame a quitarle la camisa.
El mayordomo le preguntó confundido, -¿Para qué vamos a desvestir a Neo?
-Para asarlo.
-Ay, ay, ay, el tio es un monstruo!
Neo se zafó corriendo y gritando, huyendo del lugar.
Nerea no podia parar de reÃr.
Laureano comentó, -Este chico, Neo, es más ligón que yo. Cuando crezca va a ser tremendo!
ia
Elisa agregó, -Menos mal que se parece attió, eso le gusta a las chicas.
Nerea giró rápidamente la mirada hacia Roman, quien, confundido, negó con la cabeza, -No les gusto. -Aunque les gustaba, Roman no se daria cuenta, cuando tenÃa la edad de Neo, solo tenÃa ojos paraâ¦. Laureano fue silenciado por un pedazo de carne asada que le metieron en la boca, tan caliente que apenas podÃa hablar,-¡Roman, tienes una nueva pasión y quieres deshacerte de la antigua!
-Ustedes sigan asando la carne, yo voy a preparar unos platos en la cocina.
Elisa se levantó, y al oÃr esto, Nerea levantó la mano, Yo también voy!
-¿Tú?
Roman la miró sorprendido, y Nerea, sintiéndose subestimada, le replicó. -¿Qué pasa? ¿Me menosprecias?
-¿Qué quieres comer? Yo te lo preparo.
¡Definitivamente no confiaba en ella!
-No hace falta, lo haré yo misma.
Ella puso su mano en su pecho, deteniéndolo, -Tú⦠quédate aqui tranquilo â Elisa intervino, -Vamos, deja que Nere me acompañe
Era una buena oportunidad para hablar a solas con ella.
Cuando estaban a punto de irse, Roman las detuvo, -Hermana, no la dejes acercarse a los cuchillos ni al fuego.
Elisa sonrió ante la preocupación evidente en su mirada y asintió
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Capitulo 402
-Está bien.
Nerea se quedó sin palabras. -¿Qué tan inútil cree que soy? Aunque no sea la mejor cocinera, tampoco
es para ¿no?
cortarme o incendiar la cocina,
â
-Nere, Roman te cuida más de lo que yo cuido a Neo.
-Es que él se preocupa demasiado por mi sin motivo,
-Nunca habÃa visto a Roman preocuparse tanto por alguien.
Y mucho menos tratar a alguien con tanto cuidado como si fuera un tesoro.
Nerea se sonrojó y jugó con su cabello. Elisa notó el pulso de esmeralda en su muñeca y se sorprendió.
Esa era la joya que su padre habia dado a su madre como sÃmbolo de su amor.
-Nere, ¿Roman te llevó a conocer al abuelo?
-Si, justo ayer fuimos a verlo.
Al terminar de hablar, Nerea notó que Elisa no quitaballa mirada del pulso en su muñeca, temiendo que le trajera malos recuerdos, estaba a punto de explicarle cuando Elisa simplemente sonrió, una sonrisa llena de ternura y aceptación, -Esa esmeralda te queda muy bien.
-Gracias, hermana.
Ya en la cocina, cuando las sirvientas preguntaron que necesitaban, Nerea pidió algunos ingredientes. Elisa le pregunto, -¿Vas a hacer cupcake?
-Si, no soy muy hábil cocinando, solo sé pÅeparar cosas sencillas,
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